Con posdata de Eleanor Marx.

3 de enero de 1868.  
Querido Fred,

¡Próspero Año Nuevo!

No hace más que 3 días que he vuelto a levantarme, después de estar tanto tiempo doblado por el dolor. El ataque fue maligno. Puedes verlo por el hecho de que en 3 semanas — ¡no he fumado! La cabeza aún me da vueltas. En un par de días espero estar de nuevo enérgico. Estoy completamente en contra del arsénico.

Adjunto el «Beobachter» (Lessner me lo ha birlado de la Asociación de Trabajadores).

De Siebel no he recibido ninguna otra carta, salvo la que adjunto dirigida a mí.

En cuanto al de Barmen, Meißner siempre puede hacer la prueba. No puede hacer daño. Cuando envíes a Meißner los recortes, tienes que hablar de ellos sólo como algo que ha llegado a tus manos, sin revelarle «nuestra» actividad al respecto. Llámale también la atención sobre las últimas cosas aparecidas en la «Zukunft».

De Schorlemmer quisiera yo saber cuál es ahora el libro más reciente y mejor (alemán) sobre química agrícola. Además, ¿cómo está actualmente la cuestión en disputa entre los partidarios de los fertilizantes minerales y los de los fertilizantes nitrogenados? (Desde que me ocupé por última vez del tema, han aparecido en Alemania muchas cosas nuevas.) ¿Sabe él algo de los alemanes más recientes que han escrito contra la teoría del agotamiento del suelo de Liebig? ¿Le es conocida la teoría aluvial del agrónomo muniqués Fraas (profesor de la Universidad de Múnich)? Para el capítulo sobre la renta de la tierra tengo que estar, al menos hasta cierto punto, al tanto del estado más reciente de la cuestión. Como Schorlemmer es hombre del oficio, seguramente podrá darme razón. Adjuntos van 2 Urquharts y 1 Courrier (a propósito de los artículos de Cluseret).

Los cumplidos de la temporada a la señora Burns, Moore y Schorlemmer.

Tu Moro.

[Posdata de Eleanor Marx]  
¡Mal muchacho! ¿Por qué no has contestado a mis cartas? — Supongo que tú y el erizo habéis estado otra vez de juerga. —  
Alberich,  
el enano furioso. —  
Feliz Año Nuevo. —