en Londres

Querido Mohr, Manchester, 16 de abril de 1869

Adjunto te devuelvo las dos Ludlow y las dos “porquerías”. De Wilhelm solo me envías las pocas líneas a mí, no las dirigidas a ti, a las que tú aludes. Si Wilhelm no sabe hacer otra cosa, es todavía un milagro que no le haya ido peor en Barmen. En unos días te enviaré los informes de la “Zukunft” sobre la asamblea general, que han aparecido con mucho retraso y de los que se desprende que el terreno en la asociación de Schweitzer ya estaba bien abonado y la rebelión habría estallado incluso sin Wilhelm.

La correspondencia de Ludlow muy útil.

Muchas gracias por el “Rameau”, que me proporcionará mucho placer. Ahora ya casi no leo nada, para ver si por fin consigo poner el ojo a punto; también he reducido mis faenas en la oficina.

Wilhelm se equivoca de medio a medio si cree que le enviaría la “Guerra de los campesinos” a cambio de expresiones tan vagas, para que luego venga de pronto gritando: si no mando tal o cual cantidad de dinero, no se podrán imprimir los últimos pliegos. Su carta es sencillamente ridícula y la pretensión que te dirige, de que le pagues sus honorarios, una desvergüenza.

El stipendiary magistrate de aquí, Fowler, que en su día hizo llevar maniatados a los fenianos al tribunal, ha dimitido. Es decir, se ha fugado, abandonando a su mujer y a sus dos hijos, con la mujer del chairman of quarter sessions, Milne (hija del difunto y rico banquero Brooks y worth £ 80,000 in her own right), la cual, por su parte, deja a su querido esposo con cinco hijos. Gran consternación entre los filisteos.

Salud.  
Tu  
F. E.

Esta última historia solo puede explicarse etimológicamente: fowler de fowl = pájaro.