Querido Mohr:

Muchas gracias por la gestión del asunto con Borkheim. Verás, por la carta adjunta que me escribe, qué “facha” tiene ese tipo.

La enfermedad de Sarah sigue un curso muy favorable; se trata de una simple fiebre tifoidea, llamada vulgarmente fiebre gástrica; Gumpert ya no cuenta con recaídas, y para finales de esta semana probablemente estará curada del todo. Contra el contagio, que G[umpert] tampoco considera peligroso, ayuda la desinfección.

Lizzie ha estado en Lincolnshire, entre una especie patriarcal de jornaleros agrícolas que viven bien —tienen tierra para huerto y patatas, el derecho de espigueo, que rinde mucho, y además salarios pasables. Pero al lado de esto, el sistema de cuadrillas se impone cada vez más; ella lo describió al pie de la letra tal como tú lo has expuesto en tu libro¹. Estos jornaleros agrícolas patriarcales con tierra son, naturalmente, restos en vías de extinción y ya envían ahora a sus hijos a la cuadrilla, mientras que, a su vez, ellos forman las guarderías infantiles para los babies de las mujeres que trabajan en las cuadrillas vecinas.

Entre los romances españoles de Jakob Grimm hay también uno en el que el hijo de Reinolt (Rinaldo), el hijo de Haimón, el Conde Claros de Montalbán, tiene una relación amorosa con la infanta, hija de Carlomagno, y en el cual el conde la conduce en el jardín a un matorral, donde se acomodan.

de la cintura en arriba (hacia arriba) muchos abrazos se dan,
de la cintura en abajo como hombre y mujer se han.

El viejo Jakob no ha seleccionado sino esta clase de ingenuidades.
Muchos saludos. Tuyo, F. E.

¹ El Capital