41 Regent’s Park Road, N. W.

Estimado Kugelmann:

Le estoy muy agradecido a usted, a su esposa y a su hija por sus amables buenos deseos, que correspondo sinceramente. Pero ahora mejor vayamos directamente al asunto, pues estoy abrumado de correspondencia, etc. *”*

Si lo he entendido bien, la colección en América se refería principalmente a los artículos de Marx en el Tribune. Tengo aquí dos colecciones de éstos, de las cuales una por lo menos está incompleta y probablemente ambas, ya que el Tribune también publicó artículos de Marx como editoriales sin firma. Una tercera colección, por tanto, sólo podría servirme para completar la colección, y fue por eso que sugerí en su momento que se depositara temporalmente en los archivos, donde siempre podría tener acceso a ella cuando fuera necesario.

Pero usted habla ahora de cosas más tempranas, es decir, de material del período hasta 1851, y eso, por supuesto, es un asunto muy distinto y no lo que yo había entendido que usted decía en Berlín. ** Estas cosas son, en efecto, del mayor valor, y es precisamente la falta de ellas lo que me ha impedido sacar una edición completa de esos trabajos menores, así como de los artículos de Marx y míos aparecidos entre 1842 y 1852. Desde hace mucho tiempo es mi deseo publicar estas cosas, una vez que me halle en situación de hacerlo y si, por tanto, usted puede poner a mi disposición el mayor número posible de ellas, estará haciendo su propia contribución a tal fin. En ese caso reanudaré mi búsqueda de un ejemplar de la Rheinische Zeitung de 1842, principalmente en lo que respecta a los artículos de Marx.

Le ruego me diga de nuevo de dónde procede la colección y, si no puede conseguir de inmediato las cosas mismas, tenga la bondad de procurarme, si es posible, una lista de los libros, revistas, etc., contenidos en ella, pero excluyendo los artículos del Tribune. *°

Desde principios del año pasado, la señora Kautsky ya no es la señora Kautsky, sino la señora Freyberger. Su marido es un joven médico vienés sumamente capaz, antiguo ayudante de Nothnagel, que se enemistó con la facultad de allí porque daba conferencias sobre anatomía práctica a los obreros y les explicaba las causas sociales de sus dolencias. Ahora se dedica a las esferas superiores de la medicina aplicada en este país y, no lo dudo, pronto tendrá éxito en ello, pues sabe mucho más que la mayoría de los ingleses. Para que mis arreglos domésticos no se vieran revolucionados más de lo necesario, hemos tomado una casa más grande en la misma calle, donde todos tres, o más bien cuatro, de nosotros (pues se ha añadido una niñita hace siete semanas) vivimos juntos.

Así que, una vez más, Feliz Año Nuevo y los más cordiales saludos para todos ustedes de parte de Louise y mía.

Suyo,
F. Engels

En cuanto a la errata, que es a su vez una errata, investigaré el asunto. “°°