Londres, [fines de abril de 1895]  
41 Regent’s Park Road, N.W.

Estimado señor Mehring:

Permítame expresarle cuán agradecido le estoy por su ofrecimiento —que acepto con sumo gusto— de ayudarme a rastrear los primeros escritos de Marx para su reedición. La primera dificultad con que tropecé fue la *Rheinische Zeitung* de 1842, que suponía se hallaba en la Biblioteca de Berlín. A pesar de numerosas indagaciones, no logré averiguar si efectivamente estaba allí; pero, una vez aclarado ese punto, podemos ponernos manos a la obra.

Marx permaneció en Bonn hasta octubre de 1842. Cuando pasé por allí a fines de septiembre o principios de octubre, de regreso de Berlín, el consejo de redacción se componía, según recuerdo, únicamente de M. Hess y el Dr. Rave, antiguo redactor de la *Elberfelder Zeitung* (la cual, creo, llevaba entonces otro nombre). Rutenberg, según creo, ya había sido expulsado, aunque no estoy seguro de ello. Cuando volví a dejarme caer por allí hacia finales de noviembre, camino de Inglaterra, me encontré con Marx, y fue aquella la ocasión de nuestro primer encuentro, marcadamente frío. Marx se había pronunciado entretanto contra los Bauer; es decir, había manifestado que se oponía no solo a que la *Rheinische Zeitung* se convirtiera predominantemente en vehículo de propaganda teológica, ateísmo, etc., en vez de serlo de discusión y acción políticas, sino también a aquel comunismo de pura palabrería de Edgar Bauer, basado en el mero afán de «ir a los extremos» y que muy pronto sería reemplazado por Edgar con otras formas de extremismo vacuo. Como yo mantenía correspondencia con los Bauer, se me consideraba su aliado, al mismo tiempo que ellos hacían que yo mirase a Marx con suspicacia.

Que yo recuerde, Marx dimitió —al menos oficialmente— del cargo de redactor jefe el 1 de enero de 1843. Esto no le impidió, sin embargo, seguir contribuyendo subrepticiamente al periódico hasta febrero inclusive. Creo no equivocarme tampoco al decir que el ucaz que ordenaba el cierre del periódico el 31 de marzo de 1843 le fue notificado a más tardar el 31 de diciembre. A partir de entonces comenzaron unas negociaciones cuyo resultado fue negativo, de ahí que la publicación del ucaz se demorase hasta el 28 de enero, así como el nombramiento del censor jefe, quien, de hecho, ya llevaba algún tiempo ejerciendo el cargo. Hubo un período en que llegó a haber nada menos que tres censores: 1. el censor ordinario; 2. el asesor von Saint-Paul, enviado desde Berlín; 3. el presidente del distrito. Saint-Paul seguía allí cuando se celebró el banquete fúnebre del periódico. Las vacilaciones entre el 12 y el 18 de febrero coincidirían aproximadamente con la partida de Marx de Colonia. *"

Si, cotejando estos datos con el propio periódico, pudiera usted descubrir más pormenores o rectificar imprecisiones, ello redundaría en gran beneficio tanto de su trabajo como del mío.

En cuanto a los artículos sobre el Mosela, °*” resultará sin duda como usted dice. Marx estaba por aquel entonces atado a Colonia y no habría podido en modo alguno recoger personalmente materiales de esa índole.

El artículo que mencioné a Fischer ' es, en efecto, el que trata de la instrucción de censura y apareció en los *Anekdota* de Ruge. 

Una de las mejores piezas aparecidas en la *Rheinische Zeitung*, también en el folletín, es una larga crítica de la *Historia de la Revolución Francesa* de Leo. Es obra de un amigo de Marx, C. F. Köppen (quien también escribió sobre el viejo Fritz y sobre mitología nórdica) y ofrece (por primera vez en cualquier lengua) una explicación correcta del régimen del Terror.

Ciertas citas y visiones retrospectivas en sus artículos de la *Neue Zeit* ya me han mostrado que usted ha hecho un estudio minucioso del período anterior a 1848. Me alegra que haya recaído en usted la tarea de ocuparse de este, así como del período posterior por lo que a Alemania respecta.

Posiblemente haya una o dos cosas más de Marx en el suplemento correspondiente al período anterior a octubre de 1842; apenas valdría la pena que usted se tomara la molestia de buscar en la parte principal del periódico piezas menores procedentes de Bonn.

Mi más sentido pésame por la destrucción de la *Freie Volksbühne*. *“La subversión desde arriba no podía en modo alguno pasar de largo ante esa institución.

Una vez más, mi más sincero agradecimiento.

Suyo,  
F. Engels

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* Véase este volumen, p. 502.  
° K. Marx, Observaciones sobre la última instrucción prusiana de censura.  
° C. F. Köppen, Leo, Historia de la Revolución. En: *Rheinische Zeitung*, 22 de mayo de 1842.  
4 Federico II.  
° C. F. Köppen, *Federico el Grande y sus adversarios* e *Introducción literaria a la mitología nórdica*.