Londres, 13 [-14] de enero de 1895

Mi querido Lafargue:

Me alegra ver que ya has arreglado las cosas con Adler y que por fin has encontrado un traductor que te hace justicia.*””

Las cosas van bien. Si el año 95 termina como ha empezado, puede que veamos acontecimientos extraños. En Alemania, el joven William* ha caído en manos de los «agrarios» (los grandes terratenientes aristocráticos de las provincias orientales, los Junkers), que quieren asegurarse el dominio sobre este joven memo y sólo pueden lograrlo comprometiendo a William hasta un punto sin retorno. Y así insinúan una disolución del Reichstag, el cual saldrá de unas nuevas elecciones más refractario que nunca, y entonces, con su trono y su honor en juego, no habrá más remedio que un golpe de Estado para dar a William los medios de obtener nuevos soldados y barcos, y a los Junkers nuevos aranceles sobre los productos agrícolas y subvenciones a la exportación de azúcar, aguardiente, etc. Ésa parece ser la idea de estos señores; imposible decir hasta qué punto se materializará. Mientras tanto, juegan con fuego —el Ministro de la Guerra* invita abiertamente a nuestra gente del Reichstag a salir a las calles, burlándose de ellos—, están absolutamente decididos a crear una oportunidad para disparar sobre el pueblo.*”*

Y en vuestro país están los escándalos de la corrupción burguesa, que superan todo lo imaginable y empujan hacia una crisis: ciertamente, si el Ministerio amenaza con llevar a la mayoría a los tribunales a menos que vote en contra de Gérault-Richard, la cosa no puede durar mucho más.*” La

* Guillermo II — > Junkers — © Bronsart von Schellendorf

victoria de los burgueses, que han conseguido elegir a un modelo de presidente burgués* de la República, bien puede provocar el derrumbe de todo el régimen burgués; se acerca el momento culminante en que serán derrocados. Tal como yo lo veo, en vuestro país es la propia burguesía la que se encarga de hacer propaganda socialista entre los campesinos. Es una tarea larga y fatigosa ilustrar a los campesinos en cuestiones políticas, pero no serán tan estúpidos como para no darse cuenta en esta coyuntura de que los están robando. Pero una vez que lo hayan comprendido, no les quedará más remedio que dirigirse a los socialistas, el único partido que no está implicado en los robos; pues los radicales*° están acabados y bien acabados.

Así que bien podemos gritar: ¡Prosit Neujahr!

Hablando del nuevo año: tu cuenta de crédito de sesenta libras está abierta; si quieres un cheque de veinte libras, no tienes más que decírmelo.

Le he enviado a Laura algunos periódicos obreros de aquí, el Clarion de Blatchford (alias Nunquam) y el Labour Leader de Keir Hardie. Desde que acabó el Workman’s Times, ésta es la única literatura del Independent Labour Party.''* Triste, pero cierto.

Hará quince días recibí una carta de Vaillant con algunos de sus proyectos de ley.*”° Le prometí que los examinaría críticamente en cuanto tuviera tiempo. Entretanto le conté~* que Wroblewski, en Niza, me ha escrito pidiéndome dinero; que ha tenido un accidente, se ha roto un brazo, ha estado en el hospital y se encuentra en grandes aprietos; que le he ayudado todo lo que he podido, pero que eso supera mis medios, y que, en mi opinión, los comuneros y los diputados socialistas tienen el deber de honor de no dejarle morir de hambre. Me respondió que habían intentado organizar una suscripción pública para Wroblewski, pero que él, W., se opuso y que no hay nada que hacer.

¿Sabes algo de esto? Wroblewski, como buen polaco, no entiende de administrar el dinero, lo gasta pródigamente cuando lo tiene; tal vez ha hecho cosas parecidas con Vaillant y con otros que habrían podido ayudarlo. Lo que necesita es una pequeña pensión regular, pagada una vez al mes en pequeñas sumas. Pero, en mi opinión, es una cuestión de honor del socialismo francés, que no puede atribuirse el mérito de la Comuna de 1871 si permite que el último general de la Comuna muera de hambre. ¿Qué pensáis tú y los demás —Guesde, el Consejo

por

* Gean Casimir-Périer — ° ¡Próspero Año Nuevo! — ° Véase este volumen, págs. 453-455

Nacional—? ¿No hay manera de hacer sentir un poco de vergüenza a esos antiguos comuneros?**!

Dale un beso a Laura de mi parte.

Siempre tuyo,
F. E.

Lunes [14 de enero de 1895]*: recibí Le Temps y ejemplares de la Petite République. Gracias. ¡Primero Gérault-Richard y ahora Rouanet, qué bien!“*” ¡Qué suerte si esto conduce a una crisis, a una disolución y a una situación cada vez más revolucionaria en vuestro país y en Alemania!

Lunes: Aveling nos dijo ayer que el Labour Leader está en las últimas, que el principal financiador (dicen que es Passnevre Edwards, un rico unionista liberal) no pondrá más dinero.

Louise me pide que te agradezca la encantadora tarjeta de felicitación que Laura y tú le habéis enviado.