Querido Sorge:

Si aún no he entablado negociaciones con Dietz acerca de tu libro,°°° ello se debe a que me lo han impedido las siguientes circunstancias:

Había convenido con L. Kautsky, que se halla en Viena, y con Bebel, que está en San Gall con su yerno,* en que, a fines de este mes, Bebel y yo iríamos juntos a Stuttgart y de allí a Berlín, vía Viena, donde recogeríamos a Louise Kautsky para llevarla con nosotros. Durante la estancia en Stuttgart tenía el propósito de arreglar verbalmente el asunto con Dietz.

Ahora bien, durante mi estancia aquí, en Ryde, con Pumps,°°° ha vuelto a manifestárseme de pronto la vieja dolencia de la ingle, que llevaba cinco años sin molestarme… ¡y con tal ímpetu, que desde hace unos doce días estoy baldado e imposibilitado de moverme! Esto ha dado al traste con mi viaje, y ahora, aunque estoy visiblemente mejor, no sé si me repondré lo bastante para emprender un recorrido más corto. En cualquier caso, prescindiré de Stuttgart, de modo que en breve iniciaré las negociaciones con Dietz por carta —en cuanto sepa que no se ha largado con Bebel en un viaje relámpago. El asunto en cuanto tal ya está decidido; de lo único que se trata es de los detalles, así que puedes seguir adelante con tus adiciones, y cuanto más completas las hagas, tanto mejor. En particular, si te propones hacer una exposición más detallada del período posterior a 1870, bien podrías incluir las vicisitudes del partido que se proclama socialista (alemán) '3% y los desatinos que ha cometido. No olvides que escribes para un público que no sabe absolutamente nada de las cosas transatlánticas y al que hay que enterar de todo. Y aunque ello provoque los gruñidos de los dignos líderes de Nueva York y Cincinnati, no tienes por qué preocuparte, pues, a fin de cuentas, hace tiempo que estás acostumbrado a esa clase de cosas.

He aquí una noticia que debes mantener en secreto, sobre todo ante

* Ferdinand Simon

los señores de la prensa, hasta que yo te escriba comunicándote más. Guesde y Lafargue han firmado un contrato con unos capitalistas, en virtud del cual van a sacar un diario a lo grande y serán sus *directeurs politiques*. En él se invertirán 500 000 francos y debe aparecer el 1 de octubre. *?3 Pero como siempre soy un tanto escéptico en estas cosas y últimamente no he tenido noticias de París, sospecho que aún puede sobrevenir algo; por eso no debe filtrarse absolutamente nada a los periódicos.

Como habrás visto por las elecciones municipales de mayo *?° y las departamentales de julio, °°* los franceses siguen cada vez más las huellas de los alemanes y aprenden a servirse del sufragio universal en vez de lanzar invectivas contra él. Y la causa está resultando un gran atractivo. En el Congreso de Marsella,°°° los «marxistas» adquirirán un peso como nunca antes lo habían tenido.

Añádase a esto el espléndido progreso que se registra aquí, en Inglaterra. Las elecciones fueron un gran éxito. 5°* Habrás notado cuán distinto es el tono del *Workman’s Times* desde comienzos de julio, y cómo el señor Burgess (Autolycus) intenta ya fundar un «Independent Labour Party» aparte, bajo su propia dirección, al lado del que pretende encabezar la *Social Democratic Federation*. 7° Lo esencial lo habrás entresacado de los artículos de Louise Kautsky °°° y de Tussy °3° en el *Arbeiter-Zeitung* de Viena y en *Neue Zeit*, y encontrarás algo más en el prefacio a la nueva edición de la *Situación de la clase obrera en Inglaterra**, que te enviaré tan pronto como regrese a Londres. El Congreso de las Trade Unions que se celebrará en Glasgow dentro de quince días °*° señalará un gran paso adelante: 1.º, por el impacto de las elecciones, tanto mayor cuanto que el Comité Parlamentario °°’ elegido el año pasado en Newcastle, ?°° y compuesto, cosa curiosa, enteramente por antiguos sindicalistas del viejo cuño, ha tratado con desdén todas las resoluciones políticas de ese mismísimo Congreso y no ha puesto en práctica ninguna; y 2.º, por la conversión de los obreros textiles, quienes el año pasado constituían el grueso de la oposición a la jornada de 8 horas, pero que ahora, debido a la mala coyuntura del ramo, se han declarado súbita y masivamente a favor de las 8 horas. La semana pasada, todo Lancashire votó en todos los distritos por las 8 horas en vez de las 10, por lo general con una mayoría

* F. Engels, «Prefacio a la segunda edición alemana (1892) de La situación de la clase obrera en Inglaterra».

muy amplia. En resumen, también aquí la causa marcha estupendamente, y el año próximo no sólo Austria y Francia, sino también Inglaterra, irán a la zaga de Alemania, lo cual, a su vez, no puede dejar de surtir el efecto deseado sobre vuestros angloamericanos, sobre todo si vuestra milicia sigue descerrajando unos cuantos tiros más, con lo que al fin se curarán los muchachos de parte de su arrogancia republicana y de GRAN PAÍS.

En Alemania todo marcha de maravilla; si sigues las noticias del partido en el *Vorwärts*, verás que avanzamos formidablemente entre la población rural —incluso en el Este, donde es más necesario.

Y ahora quieres que te diga si iré para allá el año que viene. No es cosa descartada, aunque desde luego no será en los calores de julio y agosto —con un agosto en Nueva York tuve más que suficiente. **! Bebel piensa visitar América después del Congreso de Zúrich, °*! es decir, en septiembre u octubre. Si él va, podría acompañarle. Pero todo esto son castillos en el aire. Pues, como ves, incluso el plan que tracé para este año se vino abajo a las dos semanas de haber quedado decidido de modo definitivo, así que ¿cómo se puede esperar que haga planes con un año de antelación?

Hace ya mucho que me di cuenta de que algún día te verías obligado a romper con ese loco de Hepner. Ese hombre tiene una legión de murciélagos en la cabeza y, o bien no aprende nada, o todo lo aprende al revés.

Cordiales saludos a tu esposa.*

Tuyo,

F. E.

Saludos también a Schlüter.