[Borrador]  
[Londres, principios de julio de 1892]  
Estimado ciudadano:

He recibido el *Almanach de la Question Sociale* de 1891 y 1892, por lo cual le envío mi agradecimiento.

Usted espera poder contarme entre sus colaboradores para 1893. Pero veo que, sin yo saberlo, ya me ha nombrado colaborador para 1892. Si ha de haber alguna contribución mía para el *Almanach* de 1893, mucho me temo que será, como antes, una contribución involuntaria. Hace un mes, cuando nuestros amigos de Austria me pidieron un artículo para su anuario,⁴ tuve que decirles:

1. que no podía emprender ningún trabajo nuevo, por grande o pequeño que fuera, hasta haber asegurado la publicación del tomo III de *El Capital* de Marx, que ya lleva diez años de retraso;  
2. que una contribución a este o aquel anuario socialista, en aras de la imparcialidad, me obligaría a contribuir a la mayoría de los restantes y que, en consecuencia, mi tiempo dejaría de ser mío.

Cierto es que el año pasado hice una excepción en el caso del *Almanach du Parti Ouvrier* francés.² Pero en aquella ocasión habría sido peligroso callarse. Era el momento en que, en Kronstadt,³ la república francesa oficial se prosternaba ante el zar,⁵ jefe hereditario de la reacción europea. La guerra era inminente y, a mi juicio, sólo la hambruna en Rusia impidió que estallara. En aquella coyuntura crítica, me correspondía hacer todo cuanto estuviera en mi poder para eliminar cualquier posibilidad de un malentendido entre los trabajadores franceses y alemanes.* Aproveché la ocasión y hablé; eso es todo.

⁴ *Österreichischer Arbeiter-Kalender.*  
⁵ Alejandro III.