LAURA LAFARGUE  
EN LE PERREUX  
Londres, 27 de mayo de 1892

Mi querido Lafargue,

Te felicito por tu éxito. Con tu diario ahora en marcha *?9 (a menos que te vuelvan a echar, lo cual sería enteramente tu culpa esta vez), y con las provincias respaldándote, conquistarás París ante las narices de los posibilista-blanquistas.

Bebel y Singer están aquí.*7* Esta mañana he hablado con Bebel sobre el tema de un corresponsal alemán. Si aún no habéis escrito a Berlín al respecto, os pediríamos que no lo hicierais por el momento, pero que entre tanto nos hagáis saber qué tipo de información necesitáis: ¿informes sobre la situación en general y sobre la del Partido en particular?

En lo que a mí respecta, sólo puedo decir que si consiguieras que Bebel actuase como vuestro corresponsal tendríais informes del mayor valor. En la época de la Ley contra los socialistas, Bebel escribía un informe semanal para el Arbeiter-Zeitung de Adler en Viena. Esos informes eran de tal calidad que, antes de formarme una opinión definitiva sobre un hecho importante o una cuestión relevante que afectara a Alemania en aquel tiempo, siempre procuraba leer lo que Bebel exponía en sus artículos. Era claro, conciso, directo y siempre exacto.

Bebel escribiría en alemán y Laura, confío, lo traduciría. Tendríais hechos, mientras que todo lo que sacaríais de Liebknecht sería palabrería. Y Liebknecht se enorgullecería de escribiros en francés. Corregirías su estilo y él te diría que habías destrozado sus hechos e ideas.

Escribiré a Ravé en cuanto haya recibido y leído la traducción de Roy. Es un asunto delicado y no quisiera que el trabajo de Laura se echara a perder. Lo que he leído de ella es decididamente mejor que la traducción de Roy.*** ¡Y luego está la cuestión del editor! ¿Lo tiene? En cuanto a las promesas de Ravé, que no ha cumplido, se excusa diciendo que se ha visto detenido por los añadidos a la cuarta edición. De todos modos, es un asunto bastante desagradable, que de momento no acabo de desentrañar. Sin embargo, ya veremos.

Ahora, mi querida Lohr, unas palabras contigo. En ese nuevo diario eres un factor absolutamente necesario. Si la cosa ha de superar a los diarios parisinos corrientes, tiene que haber alguien que siga de cerca día a día, y reseñe de vez en cuando, el movimiento inglés y alemán. Y tú eres la única persona en toute la belle France* capaz de hacerlo. No dudo de que estés perfectamente dispuesta a emprender ese trabajo, que, afortunadamente, puede hacerse muy cómodamente en Le Perreux, ya que no importa lo más mínimo si esas noticias, por lo general, se publican un día antes o un día después. Pero lo que quiero meterte en la cabeza, clavándote con mis dos índices en las costillas, es que tienes que ser miembro regular de la rédaction** y cobrar en consecuencia. Paul es demasiado hidalgo para pensar en esas cosas, o para insistir en ellas, pero «zt mun be done»***, como dicen en Lancashire, y creo que es mi deber llamar vuestra atención, la tuya y la de Paul, sobre ello. El tema es demasiado importante para descuidarlo, y no será tratado como es debido a menos que seas rédactrice du Socialiste quotidien**** y tengas a tu cargo esa rama especial.

Bebel y Louise os envían sus más cariñosos saludos.

Siempre vuestro,

F. E.

* toda la hermosa Francia  
** redacción  
*** hay que hacerlo  
**** redactora del Socialiste diario