[Borrador]

[Londres, primera quincena de febrero de 1892]

Mi querido Edward:

Era cosa perfectamente entendida que yo revisaría su traducción* en el manuscrito y que, una vez hecho esto, le daría el carácter de traducción autorizada escribiendo un nuevo prefacio a la misma.

Tras la medida adoptada por los señores Swan Sonnenschein & Co. sin consultar a ninguno de nosotros dos, y en directa contravención del entendimiento arriba expresado, me veo obligado a reconsiderar mi posición.

El haber hecho usted la traducción a sabiendas de que yo la revisaría la convierte necesariamente en un mero borrador; además, usted, como traductor, se sentiría obligado a ceñirse a la letra del original, mientras que yo, como autor, podría apartarme más o menos de él y hacer así que el libro se leyera no como una traducción, sino como una obra original. Revisar no el manuscrito, sino pruebas ya compaginadas, con este espíritu, implicaría, en mayor o menor medida, desbaratar la compaginación.

Ahora bien, por lo que alcanzo a ver en este momento, sólo se me ofrecen dos caminos:

O bien reviso las pruebas con entera libertad, exactamente como habría revisado su manuscrito, sin reparar en los gastos que ello pueda ocasionar. En ese caso, nuestro entendimiento original sigue en pie, la traducción queda autorizada por mí y yo escribo un prefacio. En ese caso, necesitamos al menos cuatro ejemplares más de pruebas, y revisaremos después.

O bien he de respetar los pliegos de pruebas, en lo que a la compaginación se refiere, y limitarme a hacer cambios verbales dentro de los límites de cada página. En ese caso, haré todo lo posible por mejorar la traducción cuanto pueda, pero debo negarme a aparecer vinculado de modo alguno a ella ante el público y me reservo el derecho de declinar públicamente toda responsabilidad por la misma si se me imputara alguna.

Naturalmente, los gastos que en uno u otro caso se originen correrán a cargo de los señores Swan Sonnenschein & Co., únicos responsables de haber provocado esta situación.

Y sobre todos estos puntos he de pedirles su decisión por escrito antes de moverme en el asunto.

* de Socialismo: utópico y científico. Véase también este volumen, pág. 359. — F. Engels, «Introducción a la edición inglesa (1892) de Socialismo: utópico y científico».