[Londres,] 17 de febrero de 1892

Querido Hermann:

Estará perfectamente bien si me envías el estado de cuentas antes del 30 de abril, en cuyo caso tal vez fueras tan amable de notificármelo por tarjeta postal cuando se hayan abonado los dividendos correspondientes y a cuánto ascienden. Es la mejor manera de proceder.

Desde ayer tenemos un tiempo alemán de invierno espléndido, frío y con nieve. Hoy he estado en Richmond, visitando a un viejo amigo que está enfermo, y luego en la ciudad. El tiempo me ha tonificado realmente los nervios y la Pschorrbrau que bebí después sabía maravillosamente.

Cariños a Emma y a todos los demás.

Tuyo,
Friedrich