Londres, 27 de diciembre de 1891

Querido Barón:

Unas líneas a toda prisa. Me he quedado muy retrasado con todo a causa de una niebla de cinco días que (ayudada por el beber) me ha vuelto a afectar algo los ojos y, encima de esto, los siguientes extras:

1. Corrección de pruebas de la edición inglesa de La situación de la clase obrera en Inglaterra,* de la que hasta ahora me quedan 6 pliegos sin leer.
2. Revisión de la traducción de Aveling del Desarrollo del socialismo,** la cual ha de hacerse como es debido; como vivo en el lugar de publicación, se me hará ineludiblemente responsable de cualquier desliz.
3. La colosal cantidad de correspondencia, hinchada por la temporada festiva.

Por no hablar de una jornada laboral enormemente acortada por tener que ahorrar la vista.

Comprenderás que, dado que el trabajo en el Tomo III*** debe reanudarse tan pronto como sea posible y continuarse luego sin interrupción hasta que esté terminado, solo podré recorrer muy someramente tu manuscrito,**** pero lo que pueda hacerse lo haré con gusto.

Las novedades acerca del valor de cambio y el valor en la tercera edición de El Capital proceden de añadidos manuscritos de Marx, de los que desgraciadamente hay muy pocos, y los que hay fueron elaborados en las muy difíciles circunstancias de su enfermedad. Marx se pasaba mucho tiempo buscando el mot juste y hacía multitud de correcciones.

Por lo que respecta a Fireman,† ciertamente es bastante plausible que, si en la práctica se da 1/2, 1/3, 1/4, 1/5, etc., entonces una u otra fracción corresponda a la proporción en que ganancia y plusvalía coinciden (hablando en crudo, pues está sujeto también a toda clase de reservas). Sin embargo, al muchacho hay que alabarlo de todas formas por haber dado con esta idea. Si está conforme, ten la bondad de enviarme su artículo. Desde luego, tendrá que permanecer encerrado en mi escritorio hasta que escriba el prefacio al Tomo III,†† momento en el que, siempre que realmente valga la pena, podré concederle un lugar junto a otros intentos de solución. No puedo hacer más, y con eso también Schmidt se contentó. Si no le gusta, que publique su artículo y a ver qué pasa.

Ese pobre R. Meyer, que se haya visto reducido a refugiarse entre nosotros, es casi trágico. Pobre preboste, además de la mala suerte y la diabetes, ha descubierto cómo son exactamente sus amigos conservadores, estén donde estén.

Habiendo abofeteado a Gilles, Aveling está en aún menor posición para responder a sus panfletos. Gilles, por supuesto, no publica esa clase de inmundicias en la prensa de aquí, y nadie podía esperar que Aveling le demandara por DIFAMACIÓN y se gastara varios cientos de libras en presentar un pleito solo para ver cómo Gilles se desvanecía en el aire la víspera del proceso. A Labouchère, cuando fue acusado de DIFAMACIÓN, el abogado defensor le preguntó: “¿Alguna vez ha PRESENTADO UNA DEMANDA POR DIFAMACIÓN?” “No”, respondió, “Nunca fui TAL IDIOTA”. A lo que tanto el juez como los abogados declararon que era una de las principales autoridades EN MATERIA DE DIFAMACIÓN.

Los berlineses, o al menos Liebknecht, han hecho el tonto con nosotros con la huelga de tipógrafos. El señor Doblin, que vino aquí en nombre de los tipógrafos, con cartas de presentación de Liebknecht para todo el que se pueda imaginar salvo para Ede y para mí, no solo ha ignorado al partido alemán aquí, sino que lo ha tratado de haut en bas y lo ha denigrado, al menos en sentido negativo. En casa de Burns dijo que el partido no había hecho absolutamente nada por ellos, cuando de hecho había donado 20.000 marcos. Y cuando Sanders, que estaba allí, le preguntó si toda la prensa del partido no los había apoyado, se vio obligado a admitir que sí. Y luego Liebknecht me escribe pidiéndome que haga todo lo que pueda por los tipógrafos, pero omitiendo decirme lo que él y el partido han hecho y sin mencionar siquiera que uno de los representantes de esos muchachos está aquí. En esas circunstancias, naturalmente, yo no podía hacer nada — al fin y al cabo, solo fue a través de la prensa inglesa que me enteré de lo que se estaba tramando, y no iba a ser tan tonto de imponerle mi presencia a un hombre que había rehuido cuidadosamente al partido y trataba directamente con el Trades Council. Esto, como puedes imaginarte, fue agua para el molino de Hyndman-Gilles— “Ahora podéis ver”, dicen, “que no hay nada detrás del tan cacareado partido alemán. Incluso los obreros no quieren tener nada que ver con él y dicen que no vale para nada”. Y apenas esta semana vemos los frutos de ello en el Justice, en el que Gilles se pone públicamente del lado de los independientes.

Un buen golpe de suerte, ya que significa que Hyndman se comprometerá y meterá la pata como ya hizo antaño con Brousse y compañía.

Los patronos alemanes serán tontos si no introducen ahora las máquinas de linotipia, que cada vez son más utilizadas por todos los grandes periódicos tanto aquí como en Nueva York.

Burns se horrorizó al saber que a los tipógrafos se les da 21 marcos a la semana de paga de huelga, mientras que aquí nunca pasan de 10 o 15 chelines a lo sumo.

Cuando los tipógrafos enviaron a alguien aquí, nuestros muchachos de Berlín debieron o bien insistir en que actuara de acuerdo con Ede, el representante del partido alemán aquí, o bien negarse a cooperar. El partido ya no está en modo alguno obligado a arrojarse a los brazos de estos aristócratas de la clase obrera.

El domingo pasado? Entraron a robar en casa de Ede y perdió 10 libras, como quizá ya habrás oído. Sus nervios están muy mal y necesita descanso y aire fresco.

Gracias por tus buenos deseos. Toda nuestra casa, incluido Tidlums, os desea a ti y a tu esposa y a tu hijo lo mejor en salud y felicidad en el año entrante. Tidlums se ha convertido en un gran y majestuoso gato, el sultán de todas las gatas de Regent’s Park Road y el terror de todos los competidores y rivales.

Tuyo
F. Engels

* F. Engels, La situación de la clase obrera en Inglaterra en 1844.
** F. Engels, Socialismo: utópico y científico.
*** del Capital
**** K. Marx, El Capital. Crítica de la economía política. Primer tomo. Libro I: El proceso de producción del capital. Tercera edición aumentada, Hamburgo, 1883.
† En el manuscrito: de la tercera edición.
†† de El Capital