EN LE PERREUX

Londres, 13 de junio de 1891

Mi querida Laura:

Te aseguro que no sé cómo agradecerte la molestia que te has tomado con el trabajo chapucero de Ravé. Me ha sorprendido bastante tu heroísmo al abordarlo de plano; te envié su muestra de Bebel, junto con mis notas, que mostraban exactamente la misma clase de errores y de traducciones descuidadas —aunque no en tal grado de perfección— que en tu antología. ¡Que «la génération infame» lo persiga como las Erinias persiguieron a Orestes!

En fin, acabo de terminar la introducción para la nueva edición y se la enviaré a Kautsky para la _Neue Zeit_, si es que la quiere. Pero antes de despacharla hay un punto sobre el cual quisiera estar seguro. Yo expongo los nuevos descubrimientos de Bachofen como sigue: 1) el hetairismo, como él lo llama; 2) el derecho materno, como su corolario necesario; 3) que, en consecuencia, las mujeres gozaban de alta estima en la antigüedad; y 4) que la transición a la monogamia, en la que la mujer pertenecía exclusivamente a un solo hombre, implicó la violación del antiguo derecho tradicional de los demás hombres sobre esa misma mujer, violación que debía ser expiada, o cuya tolerancia debía comprarse, entregando a la mujer por un período limitado de tiempo.

Ahora bien, con respecto a este punto n.° 4 no estoy del todo seguro. No tienes idea de los ladrones que son estos escribas prehistóricos, y por eso todo lo que recuerdo es que en alguna parte he visto citado a Bachofen como descubridor de este hecho, y creo incluso que con una referencia al _Mutterrecht_, prefacio, p. XIX. Pero no consigo volver a encontrarlo. Como tú tienes mi ejemplar de Bachofen, ¿te importaría (a menos que lo recuerdes sin haber de mirarlo) consultarlo y decirme si, en términos generales, estoy justificado al atribuirle este descubrimiento a Bachofen? Hace tanto que no miro ese libro, y como en defensa de los méritos de Morgan he de ser bastante severo con unos cuantos de sus explotadores, no quisiera que me pescaran en falso. En cuanto tenga tu respuesta, el manuscrito puede salir y entonces Ravé podrá tener una prueba de imprenta para seguir trabajando.

He tenido que leer toda la literatura sobre el tema (lo cual _entre nous_ no había hecho cuando escribí el libro, con un descaro digno de mis años mozos) y, para mi gran asombro, encuentro que había adivinado el contenido de todos esos libros no leídos con bastante exactitud: bastante mejor suerte de la que merecía. Mi desprecio hacia toda esa pandilla —excepto Bachofen y Morgan— ha aumentado considerablemente. No hay ciencia donde el espíritu de camarilla y la camaradería predominen más, y como el grupo es pequeño, puede llevarse a cabo internacionalmente y con éxito. Giraud Teulon es tan malo y tan gran apropiador de ideas ajenas como cualquier inglés de entre ellos. El único tipo divertido es Létourneau. ¡Qué encantador espécimen del filisteo parisino! ¡Y con qué espléndida suficiencia demuestra, para su más intensa satisfacción, que no solo todas las tribus prehistóricas y los salvajes de hoy, pese a todos sus «exces génétiques», como él los llama, son al menos filisteos parisinos, sino que también lo son incluso los animales de la creación bruta! ¡Todo el mundo animado, un inmenso «Marais» y bulevar del Temple, poblado ya por colaboradores, ya por lectores de lo que solía ser el _Siècle_ bajo Luis Felipe, y la mayor autoridad sobre _les origines du mariage et de la famille_: Paul de Kock!

De Létourneau (evidentemente de la raza del _petit étourneau d’Amérique_ —_icterus pecoris_— _qui change de femelle au jour le jour_, p. 33) a Ravé _il n’y a guère un pas_. Ravé tiene un editor, Carré, en la rue St. André des Arts. ¿No se podría conseguir que ese hombre publicase la nueva edición de la _Misère de la philosophie_? A juzgar por lo que dice Ravé, parece muy emprendedor en nuestra línea.

Te envío regularmente _The Workman’s Times_. Es el único periódico obrero que pertenece a gente obrera. Lo pusieron en marcha los obreros fabriles del Norte, etc., y al principio se publicaba en Huddersfield; ahora su sede central está en Londres. Es un periódico apolítico, es decir, que aboga por la formación de un partido obrero independiente y por la representación obrera en todos los cuerpos electivos. Está atiborrado de información detallada, pero da hechos. Hay una verdadera cosecha de periódicos «laboristas»: _The Trade Unionist_, de Tom Mann, blando como el propio Mann, quien, para ser un Mann, tiene una _n_ de más en inglés y una de menos en alemán; por lo demás, un tipo simpático y sincero, en la medida en que puede serlo un hombre sin espina dorsal. Luego _The Worker’s Cry_, de Frank Smith, antiguo del Ala Socialista del Ejército de Salvación. Luego _The Labour World_, fundado y abandonado por Michael Davitt, y llevado a rápida ruina y extinción por Massingham, antes de _The Star_. Te enviaré muestras de estos si sobreviven.

La conducta de Longuet parece, en efecto, peor que incomprensible. En todo caso, es una suerte para la pobre Mémé que esté de nuevo contigo. Por lo demás, nos dejas a oscuras. _Si Longuet s’est refait une jeunesse auprès de Marie, Marie a-t-elle réussi à se refaire une virginité en même temps?_ ¿Y cómo les va a los chicos? ¿Qué va a ser de ellos mientras él está de galanteo en Caen? ¿Qué hay del Consejo de Familia? Etc., etc.

Louise no deja de revolver todos los papeles, folletos, recortes de prensa, etc., etc., que se trajeron de Maitland Park. Las cartas están en un orden tolerable. Las de Lassalle se publicarán en Alemania; Bernstein las está utilizando ahora para una introducción a las obras de Lassalle que publicará el partido. Los lassalleanos no lo van a tomar a bien, pero como Liebknecht se ha apropiado tanto del partido de Lassalle en el _Vorwärts_, estoy decidido a ajustar cuentas, y a emplear su propia veneración por Lassalle como percha donde colgar una crítica del hombre.

Sam Moore sufre de vez en cuando de fiebres africanas aquí; se ha ido al campo. Muy pocas noticias de Jollymeier. Salut à Paul. Grüße von Louise.

Dein alter

F. E.