EN LE PERREUX

Londres, 3 de abril de 1891

Mi querido Lafargue:

Gracias por tu carta, que es de gran interés; en primer lugar, porque hemos de estar *au courant* de estas cosas si queremos estar suficientemente armados frente a Hyndman; en segundo lugar, porque las tácticas que has adoptado son precisamente las que Marx recomendó a los alemanes en 1875 frente a los lasalleanos, y podré hacer buen uso de esto, si se presentara la necesidad, para demostrar que en 1875 los alemanes habrían podido seguir una línea de conducta distinta de la que siguieron entonces; y, en tercer lugar, por la razón dada a Laura. Pero esto último lo has entendido mal. Si te tomas la molestia de releer mi carta, verás que yo sólo discuto las perspectivas de un futuro aceptable después del Congreso de Bruselas. No hagas caso de las cartas que Liebknecht te está escribiendo ahora; ya deberías conocerlo lo bastante para darte cuenta de que puede mirar en una dirección y luego en otra en un abrir y cerrar de ojos. Durante los últimos veinte años, su política en el extranjero ha consistido en mantener relaciones independientes de las que Marx y yo pudimos proporcionarle. Tanto en el extranjero como en su país, le gusta formarse su propio partido personal con gentes a las que ha puesto bajo obligación. Y no es muy escrupuloso. Recuerda el asunto Buffenoir. No se comportará de otra manera en cuanto se le presenten nuevas relaciones. Y puesto que, en Bruselas, sus últimas razones para mantenerse apartado de los posibilistas y de Hyndman probablemente desaparecerán, no debe sorprenderte que se acerque a esos señores para utilizar a un grupo como contrapeso frente a vosotros y al otro para inclinar la balanza contra nosotros aquí. Si eso ocurriera, podría ser de vital importancia que yo interviniera en el momento oportuno, y para ello tendría que estar preparado de antemano. Si no ocurre, tanto mejor.

Las 50 libras de los rederos de Calais han causado una profunda impresión, pero, como sabes, los ingleses son un pueblo precavido y prudente, y si se quiere mantener la cordialidad internacional, sería mejor no limitar la generosidad del trabajador francés a lo dicho. Lo que causaría una excelente impresión aquí sería que algún sindicato francés, que aún no haya recibido una contribución de Inglaterra, enviara una suma de dinero. Sería un ejemplo de iniciativa francesa que se apreciaría mucho aquí.

Sam Moore ha llegado con buena salud; se ha hecho examinar por Gumpert, quien lo ha declarado perfectamente sano, salvo una ligera hinchazón del bazo, que espera curar pronto. Desgraciadamente, Sam llegó a casa de sus padres, en el Peak District de Derbyshire, justo a tiempo para la nieve, lo que no es nada bueno para un hombre que viene de los trópicos. Estará aquí la próxima semana.

El asesinato de Sofía fue sin duda una maniobra rusa, pero como no acertaron a Stambulov, que era el verdadero blanco, probablemente no conduzca a nada. De lo contrario, podríamos haber visto un poco de agitación, y me alegra mucho que no haya sucedido. Porque tengo serias dudas sobre la capacidad de resistencia del público parisino a un clamor chovinista en tiempos de crisis, al igual que dudo de mis berlineses en circunstancias similares. Ni Bismarck ni Boulanger están tan muertos como para no poder ser resucitados por la casi inevitable guerra.

Vuestras tácticas respecto a las dos secciones posibilistas son las mejores que podéis adoptar en las circunstancias. Puesto que sois una minoría en París, debéis poner a un grupo contra el otro y atraer gradualmente a las masas. Además, hay divergencias de principio que os dan derecho a rechazar una fusión pura y simple.

¿Dónde diablos está en *Le Socialiste* la carta de Rouen de la que hablas? He buscado en todos los números del 11 de febrero al 1º de abril y no he encontrado nada.

Louise y Schorlemmer os envían sus mejores deseos a ti y a Laura, lo mismo que

Tuyo,
F. E.

Schorlemmer casi se ha repuesto de su resfriado, aunque parece algo cansado.

Os esperamos la próxima semana para que Sam pueda contarte toda clase de cosas acerca de vuestros parientes negros.