Londres, 6 de febrero de 1891

Mi querido Lafargue:

Esto es de una carta que he recibido de Fischer sobre el asunto de la alegada intervención de los alemanes en favor del 3 de mayo:

«Tiene usted toda la razón. Ninguno de nosotros sería tan insensato como para pretender imponer cosa alguna a los partidos de otros países. La resolución de la fracción parlamentaria se dirigió exclusivamente al obrero alemán. Surgió simplemente del reconocimiento del hecho de que, en la situación actual, y dada la grave tensión política y económica que prevalece ahora, toda celebración el viernes 1 de mayo sería de todo punto imposible. Por desgracia, son demasiados los que, a pesar suyo, se abstendrán de trabajar el 1 de mayo. Nuestros capitalistas están furiosos por el giro de los acontecimientos políticos en Alemania.* Nada desearían más que encontrar ocasión para montar un ataque general contra nosotros. La crisis que se ha apoderado recientemente de las industrias del hierro, textil y de la construcción les ha brindado esa oportunidad, colocándolos con ello en situación de asestar un embate general que en este momento seríamos incapaces de repeler. Considere el caso de los tabaqueros de Hamburgo. Eso le mostrará quién tiene hoy las cartas de triunfo.** Ellos representan nuestro cuerpo de élite, ni un solo ESQUIROL entre ellos, y sin embargo la batalla se perdió hace semanas. En última instancia, serán los pequeños fabricantes quienes tengan que pagar parte de los platos rotos. Pero a nuestros obreros les está costando cien mil marcos de sus propios fondos — sin contar las contribuciones de otras ciudades que envían dinero para apoyar la huelga. Por consiguiente, el 1 de mayo queda descartado, hablando en términos financieros.»

Esto, creo, debería satisfacerte. Y no debes sorprenderte si, como ya te he señalado, los ingleses siguen el ejemplo de los alemanes. Tussy lo cree muy probable. Vosotros los franceses tenéis una pasión por la uniformidad, lo cual está muy bien, siempre que el coste no sea demasiado alto. Pero preservar la uniformidad arruinando nuestras perspectivas en Alemania y echando por tierra todo éxito real en Inglaterra sería, en verdad, pedante.

Tuyo siempre,

F. E.

* Caída de Bismarck, socialismo de Estado, temor a que se deroguen los derechos de aduana prohibitivos introducidos en 1878, etc., etc.
** CIERRE PATRONAL de obreros como medio para obligarlos a dimitir de su sindicato.