[Londres,] 24 de mayo de 1890  
[Querido amigo,]  

¡[Muchas] felicitaciones por su absolución!  

¡Qué alegría para usted y su [familia, que] debe de haber sufrido no menos  
[que ust]ed mismo! Inmediatamente escribí una [nota d]e agradecimiento a A. L[abriola]  
y también le pedí que agradeciera a Lollini.  

Ahora se embarcará en una nueva existencia, y lo hará mejor  
y con más esperanza de lo que hubiera podido hacer al otro  
lado del Atlántico.  

Sinceramente suyo,