Londres, 14 de marzo? de 1890  

Mi querida Laura:  

Anoche llamó Bernstein. Creemos que lo mejor sería que escribieras a Bebel pidiéndole información. Él tiene el Parliamentsalmanach, que nosotros no tenemos, y un secretario que podría copiar algunos extractos. Podrías decirle que Bernstein y yo te lo hemos sugerido.  

Si te parece, también podrías escribir directamente a  

Carl Grillenberger, Weizenstrasse 14, Nürnberg  

G. von Vollmar, Schwabing bei München,  

J. H. W. Dietz, Furthbachstrasse 12, Stuttgart,  

F. Kunert, Red. del “Breslauer Nachrichten”, Breslau  

y pedirles datos personales que sin duda estarán encantados de proporcionarte. Otras direcciones no tenemos.  

Le preguntaré a Tussy acerca de esa sobrina de Mohr sobre la que ha escrito Paul. No he oído nada de ella. ¡Sería curioso que resultara que estás emparentada con el pequeño Abraham, vulgo Alexander, Weill!  

Las cosas se están poniendo serias en Alemania. La Kreuz-Zeitung, ultraconservadora, ¡declara inútil y mala la ley contra los socialistas! Bien, probablemente nos libraremos de ella, pero entonces se cumplirá la palabra de Puttkamer: tendremos el estado de sitio mayor en lugar del menor, y cañones en vez de expulsiones. Las cosas nos van tan bien que nunca nos hubiéramos atrevido a esperar ni la mitad, pero… pero serán tiempos agitados y todo depende de que nuestros hombres no se dejen provocar a disturbios. En tres años podremos tener al obrero agrícola, el pilar de Prusia, y entonces… ¡fuego!  

Siempre tuyo,  
F. E.  

Hoy subimos a Highgate. Tussy había estado ya por la mañana, plantó la tumba de Mohr y de tu mamá con azafranes, prímulas, jacintos, etc., y la dejó muy hermosa. ¡Si Mohr hubiera vivido para ver esto!