EN LE PERREUX  

Londres, 14 de enero de 1889  

Mi querido Lafargue:  

Respuesta de Liebknecht y Bebel previa consulta mutua. Parece ser que nunca tuvieron la intención de acudir directamente al congreso de los posibilistas sin contar con vosotros. Pero  

1) Desde que el congreso de Londres resolvió convocar un congreso en París y confió su organización a los posibilistas, éstos tienen ciertos derechos, especialmente en lo que respecta a las nacionalidades representadas en Londres que estuvieron de acuerdo con esa resolución. (Dicho sea de paso, ¿por qué os habéis abstenido tan por completo y habéis abandonado el terreno a los posibilistas?)  

2) Los holandeses han solicitado expresamente que se invite a los posibilistas al congreso, poniendo esto como condición para su asistencia (la de los holandeses).  

3) Y Liebknecht tiene razón cuando dice que los alemanes no pueden exponerse a ser atacados por los obreros franceses en París, peligro contra el cual, según afirma, no habéis podido ofrecerles ninguna clase de garantía.  

Al parecer, se ha resuelto entonces convocar una conferencia preliminar en Nancy, con un delegado por nacionalidad extranjera y un delegado de cada uno de los tres partidos franceses: vosotros, los blanquistas y los posibilistas; así como proponer que, en el congreso, se retire el derecho de palabra a todo orador que aluda a los asuntos internos de esos tres partidos y a las diferencias entre ellos. De este modo habría un solo congreso, en el que todos estarían representados.  

No veo cómo podéis rechazar esto. Si luego se constata que estáis dispuestos a actuar junto con todos los demás, y que los posibilistas tratan de excluiros, ello bastaría para dejar en evidencia a los posibilistas, incluso a los ojos de los holandeses y los belgas (los flamencos están bien, pero, en lo que concierne a su política exterior, se encuentran bajo el dominio de esos falsos hermanos de Bruselas que vosotros conocéis); si, por el contrario, ellos aceptan, sólo tendréis que culparos a vosotros mismos si no lográis demostrar a todos que sois vosotros, y no ellos, quienes representan el socialismo francés.  

He aquí el texto de lo que dice Liebknecht:  

«Así pues, el martes 8 de enero, tras consultar con Bebel, cursé una invitación formal al periódico (de los posibilistas). Si no se presenta ningún delegado de los mismos (a la conferencia), tendremos las manos libres. Si se presenta uno o varios, ya nos las arreglaremos con ellos. Si se someten, bien. Si no se someten, quedarán aislados y serán aniquilados por nosotros»... «En todo caso, la conferencia garantiza el éxito del congreso y la paralización de los broussistas.»  

Si todo esto es correcto, no veo que tengáis motivo de queja; al contrario, sería una excelente ocasión para forzar la mano de los posibilistas. Sin embargo, antes de responder, estoy ansioso por comprobar los hechos y oír lo que vos tengáis que decir. Por consiguiente, una vez que consultéis a vuestros amigos, y tras pedir consejo a los blanquistas, escribidme vuestra opinión sobre todo esto; y hacedlo pronto, es urgente.  

Dad un beso a Laura de parte de Nim y mía.  

Siempre vuestro,  
F. Engels