Londres, 3 de diciembre de 1887  

Estimada señora Wischnewetzky:  

Como le dije en mi tarjeta postal del último correo,° William Reeves, editor de *To-day* y de la mayor parte de la literatura socialista popular londinense, se ha encargado de la venta del libro.  
El 1 de diciembre escribe:  

«Con relación a nuestra conversación de hoy (miércoles) referente a la representación de *La situación*, etc., de Engels, tendremos sumo gusto en encargarnos de ella y recibir ejemplares de usted o del editor de América° al precio neto de 3 chelines por ejemplar encuadernado; los futuros envíos deberán hacerse sin encuadernar.  
El único cargo será la impresión de los títulos y su inserción, lo que costará unos 10 chelines.»  

Y, más adelante, el 2 de diciembre:  

«En respuesta a su pregunta sobre la fecha de ajuste de cuentas, le rogamos que acepte que se hará cada seis meses y el pago un mes después.  
Entendemos que, mientras no se acuerde otro arreglo, tratamos con usted.»  

Yo puse esta última condición porque, de lo contrario, Reeves habría podido eludir la liquidación diciendo que no sabía a quién pagar, si al señor Lovell o a mí, y habría causado demoras y dilaciones. En futuras operaciones ya se podrá llegar a otros arreglos. Acerca de estas, escribe el 1 de diciembre:  

«Las tarifas para otras obras de carácter similar podrían fijarse más o menos con el mismo descuento; depende un poco del precio de venta al público que se les ponga; por ejemplo, un libro de 6 chelines se suministra al comercio a un precio ligeramente más bajo que uno de 5 chelines.»  

Así pues, el individuo se deja una puerta abierta para el regateo, y en casos futuros será conveniente informarme a tiempo, a fin de fijar de manera definitiva su descuento antes de que usted ponga su nombre en la portada como agente de Londres. Toda esta gente es igual.  

Las condiciones anteriores se refieren, naturalmente, a libros que se le entreguen con el porte pagado y libres de todo gasto por su parte. Dice que el porte es insignificante, y puede que lo sea para el comercio y para fardos, pero sé que en los paquetes enviados a particulares lo cargan bastante; Kautsky tuvo que pagar más de 10 chelines por los ejemplares que se le remitieron, y el agente de Liverpool (Wheatley) me hizo pagar 2 chelines y 6 peniques de gastos adicionales por el paquete que contenía los 1.000 folletos,° aun cuando a mí no se me había cobrado porte alguno.  

Enviaremos ejemplares a la prensa socialista (excepto a *Justice*, que recibió uno de América y le dedicó dos líneas justas), al *Athenaeum*, al *Academy* y al *Pall Mall Gazette*; al *Weekly Dispatch* y a *Reynolds*. El *Commonweal* (envié un ejemplar a Morris) ha comenzado una serie de extractos del libro,°° el primero de los cuales le remití a usted hoy. En conjunto, las perspectivas son muy buenas. Sólo que no debemos enviar los ejemplares a la prensa hasta después de Navidad, pues de lo contrario se desperdiciarían.  

En cuanto al folleto,°°° como ya le dije, Reeves lo pirateó y, naturalmente, venderá primero su propio lote. Entregaré los 1.000 ejemplares a Aveling para que haga lo que mejor pueda: venderlos en meetings o dárselos a Reeves si los necesita; pero me temo que, a la larga, una buena parte de ellos tendrá que regalarse en los meetings.  

Su traducción de *Free Trade* recibirá atención tan pronto como sea posible.°°°° También escribiré un prefacio, sólo que estoy seguro de que en ningún caso será lo que usted quiere. Me es imposible responder de antemano a los probables argumentos de los proteccionistas norteamericanos. Desconozco ese tipo de literatura y no tengo tiempo de meterme en ella. Mi razonamiento, en nueve de cada diez casos, erraría el blanco y, además, digamos lo que digamos, ellos siempre encontrarán una salida y tendrán algo que alegar que nosotros no podemos prever. Para entrar directamente en polémica con ellos, habría que estar en América. Y siempre he comprobado que un buen libro se abre camino y surte su efecto, digan lo que digan los gacetilleros de turno.  

Le saluda atentamente,  
F. Engels  

* E Engels, *La situación de la clase obrera en Inglaterra* —» John W. Lovell —  
° K Engels, *El movimiento obrero en América* — y *Justice*, n.º 176, 28 de mayo de 1887