Estimado señor:

He recibido su amable carta del 9/21 del mes pasado y le quedo muy agradecido por la interesantísima información que contiene. Que la ley de los salarios, en razón inversa a la duración del tiempo de trabajo, se verifique también en Rusia es, en efecto, un hecho muy interesante. Igualmente lo es la rápida desintegración de los <i>mir</i><sup>4</sup> por los progresos de la industria y las finanzas modernas, como muestra el número creciente de los <i>besxosjajstvennye xosjaeva</i>.<sup>°</sup> Todos estos hechos son de la mayor importancia para mí, y le quedaré muy obligado si me comunica de cuando en cuando lo que llegue a saber sobre la situación económica y el desarrollo de su gran país. Por desgracia, en la actualidad todo mi tiempo está absorbido por la publicación de los manuscritos,<sup>©</sup> hasta el punto de que no solo tengo que interrumpir el trabajo independiente, sino incluso mis estudios, y apenas encuentro tiempo para la correspondencia; por eso, como ve, no puedo aprovechar ahora su amable ofrecimiento de enviarme obras originales rusas sobre temas económicos, pues realmente no tendría tiempo de utilizarlas. Pero confío en que no me guarde rencor si, en adelante, a la primera oportunidad, me tomo la libertad de recordarle su amable promesa. Entretanto, estos inestimables manuscritos constituyen para mí una fuente del mayor <i>Genuss</i> científico,<sup>*</sup> y sin duda las pruebas lo serán también para usted. De estas le remití los números 5 a 9 hace unas tres semanas, el 27 de marzo, y ayer los números 10 a 14. Pronto volveré a enviarle una serie, siempre certificada. El libro II completo tendrá unas 37 pliegos y estará terminado a fines de mayo. Ahora estoy ocupado con el libro III, que es la parte concluyente y culminante, y que eclipsará incluso al libro I. Dicto a partir del original, que resulta positivamente ilegible para cualquier persona viva salvo para mí, y no descansaré hasta haberlo transferido por completo a un manuscrito que, en todo caso, podrá ser leído por otros. Luego podré tomarme el tiempo necesario para la redacción final, que no será tarea fácil, dado el estado imperfecto del original. Pero, en cualquier caso, aunque no se me concediera vida para terminarlo, quedaría a salvo de perderse del todo y, en caso necesario, podría publicarse tal cual. Este libro III es lo más asombroso que he leído jamás, y es mil veces de lamentar que el autor no viviera para elaborarlo y publicarlo él mismo y ver el efecto que está llamado a producir. Después de esta exposición lúcida, ya no es posible ninguna oposición sincera. Los puntos más difíciles quedan aclarados y desentrañados como si fuera un juego de niños, y todo el sistema adquiere un aspecto nuevo y sencillo. Me temo que este libro III ocupe dos volúmenes. Además de eso, tengo un viejo manuscrito que trata de la historia de la teoría y que también exigirá un buen trabajo. Así que, como ve, estoy con las manos llenas.

Muy sinceramente suyo,
P. W. Rosher

<sup>4</sup> (Ruso) comuna rural.<br>
<sup>°</sup> (Ruso) campesinos sin tierra.<br>
<sup>©</sup> del tercer tomo de <i>El Capital</i>.<br>
<sup>*</sup> (Alemán) goce.