Londres, 13 de enero de 1885

Querido Kautsky:

Confío en que ésta te encuentre todavía en Viena.

Hace apenas uno o dos días que recibí el primer número de la  
Neue Zeit. ¿Puedes procurarme unos 2 o 3 ejemplares más? Habiéndole  
prometido a Rudolf Meyer mi crítica de Rodbertus, difícilmente puedo  
enviarle un ejemplar —el pobre batiburrillo mental social-conservador  
está sobre ascuas— sin hacerles el mismo servicio a la señora Lafargue  
y a Tussy.

Te rogaría también que me mandases ejemplares de la Miseria de la  
filosofía para lo mismo. La cosa se anuncia como ya «aparecida».

Gross parece ser un mentecato, aunque honrado. Nada tengo contra  
la biografía; si te propones vapulearlo por su confusión en materia  
de teoría, no te envidio la tarea.

Dale de mi parte un cordial saludo a Frankel. Sin duda me contarás  
lo que en realidad se trae entre manos.

La tarjeta de Año Nuevo que él y los demás me enviaron me ha  
producido mucho placer.

En fin, esto es todo hasta que vengas por aquí.

Tuyo,  
F. E.

Con un redactor como O. no habrías aguantado ni una quincena.  
Mejor será que te vengas aquí, en vez de crearte otro enemigo mortal  
más en el grupo parlamentario.