48 Marine Parade  

Mi querida Laura:  

Aquí estamos, y esta es nuestra dirección, en un lugar tan primitivo como lo permite la costa británica… ¡la primera casa que alquilamos tuvimos que dejarla porque la vieja señora se oponía a que fumásemos!  

Cerveza Lager, de momento ninguna, pero Percy está rastreando algo en Brighton; en cuanto la tenga a mano probaré si soy capaz de digerir a Leroy-Beaulieu. Hace un calor abrasador, pero un buen calor continental y brisa de mar; el Canal lo tenemos justo delante de las narices, aunque con marea baja queda como a media milla. Pumps y Nim acaban de entrar a por cerveza; dicen que hace tanto calor que ya no aguantan más fuera, y la casa, en efecto, es más fresca.  

¡Vaya, después de todo, *ces pauvres parisiens* se quedarán sin su parte de cólera! Qué vergüenza, después de todos sus preparativos.  

Nim dice ahora mismo que espera haber heredado una fortuna el 31 de julio en ese gran sorteo de París. Si es así, telegrafía en el acto a la baronesa de Demuth a las señas de arriba, porque quiere obsequiarnos con un gran convite.  

Estoy perezoso y ¡tengo tantas cartas que escribir! Así que espero recibir buenas noticias de Paul, es decir, que el gran Leroy-Beaulieu no tenga tanta prisa por embolsarse su paliza.  

En fin, debo aprovechar el *beneficium caloris* y concluir.  

Todos te mandan montones de cariño, y yo otro tanto.  

Tuyo afectísimo,  
F. Engels