48 Marine Parade  

Querido Ede:  

Después de toda suerte de extravíos he venido a parar aquí, en la costa sur, donde espero quedarme por tres buenas semanas.⁷⁷ A nuestra puerta tenemos toda la extensión del Canal de la Mancha, aunque en marea baja se retira unos buenos 300 pasos; en conjunto, un pequeño lugar tranquilo y aburrido donde, entre ataques de ociosidad, probablemente encontraré tiempo suficiente para revisar tu traducción y la de Kautsky de la Miseria.¹⁰⁶  

Quizá tengas la bondad de disponer que me envíen aquí las pruebas de imprenta* hasta nuevo aviso. Eisengarten se encargará de que me remitan el Sozialdemokrat desde Londres.  

Aquí el tiempo es bueno y caluroso y aún tengo que notificar mi nueva dirección a tropecientas personas. Así que no hay más noticias (de todos modos malditamente escasas), salvo que Hyndman ha conseguido ahora comprar también el To-Day. Bax, que invirtió en él el poco dinero que tenía —le advertí ya en octubre que no sería suficiente—, estaba au bout de ses finances,* momento en el cual Hyndman interpuso a su paje de turno, Champion, a través del cual ofreció fondos adicionales con la condición de que él, Champion, pasara a ser editor en lugar de Bax. Así, cogido por el cuello, Bax dimitió, con el resultado de que Hyndman controla ahora toda la llamada prensa socialista. Pero, como en el caso de todos esos hombrecillos cuya ambición es desproporcionada a su carácter y a su talento, el momento de la victoria fue también el momento de la derrota. El éxito exterior se corresponde con el fracaso dentro de su propia facción. Los seguidores de Hyndman se componen cada vez más de quienes ha comprado por completo o de personas que dependen financieramente de él. Diariamente pierde terreno en la Federación Democrática. Anteayer hubo una conferencia de delegados⁶⁰⁸: qué ocurrió allí no puedo decirlo porque Aveling, aunque asistió, se encuentra ahora en Derbyshire. Pues él y Tussy se han casado sin la bendición del registro, etc., y ahora gozan el uno del otro en medio de las colinas de Derbyshire. Nota bene: No debe darse publicidad a esto; ya habrá tiempo cuando, tal vez, algún reaccionario publique algo al respecto en los periódicos. El hecho es que Aveling tiene una esposa legítima de la que no puede deshacerse de iure aunque lleve años deshecho de ella de facto. El asunto es bastante conocido aquí y, en conjunto, ha sido bien acogido, incluso por los filisteos literarios. Mi Londres es casi un París en miniatura y educa a sus gentes.  

Pero basta por ahora. Saludos a Karl Kautsky.  

Tuyo,  
F. E.