[Borrador]

[Londres, entre el 9 y el 21 de febrero de 1884]

No puedo decir nada definitivo acerca del plan que usted esboza mientras no sepa qué personas están involucradas y cuáles son sus intenciones. Todo lo que puedo decir es que, en ciertas circunstancias y siempre que valiera la pena, podría formar un cártel, pero nunca una alianza, con personas que no hayan adoptado por completo y sin reservas el punto de vista comunista revolucionario. Además, mi tiempo está completamente ocupado con trabajos que me es absolutamente imperativo realizar, y mi correspondencia internacional es, de todos modos, ya bastante extensa. Sería ciertamente necesario inducir a Clemenceau a ir bastante más lejos antes de que pudiéramos aliarnos con él; el que, como candidato ministerial inmediato de la extrema izquierda, deseara estar con nosotros en «buenos términos» más de lo ordinario, parece discutible. Se puede permanecer así en buenos términos con socialistas de los más diversos matices de opinión hasta que surge una diferencia de principio o de táctica, momento en que la simpatía se torna en antipatía. En consecuencia, queda ahora a su criterio decidir si soy el hombre que conviene a sus propósitos.