Londres, 13 de noviembre de 1883

Estimado señor:

Le he hecho esperar largo tiempo una respuesta.* En primer lugar, porque he tenido que guardar cama a causa de una indisposición leve pero tediosa y, en segundo lugar, porque usted no es el primero que se ha dirigido a mí sobre el asunto en cuestión. De ahí que, antes de poder contestarle, tuviera que hacer averiguaciones adicionales.

El resultado es que el señor Eduard Bernstein, de Zúrich, ha manifestado ahora de manera definitiva su intención de traducir al alemán La Miseria, etc., y ha recabado mi apoyo. Esto no me es posible rehusarlo, puesto que él fue el primero en hablarme del asunto, conozco su idoneidad para la tarea y está asegurada la impresión inmediata en Zúrich, en caso de que resultara evidente que la publicación en la propia Alemania pudiera topar con dificultades.

En estas circunstancias, y a sabiendas de que ni yo ni ninguna otra persona está legalmente facultada para impedir que usted u otros publiquen una traducción de dicha obra, nada más me queda por decir, salvo expresarle mi agradecimiento por haber tenido a bien dirigirse a mí en primer lugar.

Quedo de usted, muy atentamente,
F. Engels

* Véase este tomo, pág. 64.