Querido Sorge:

En la persona del portador le presento a nuestro amigo Leo Hartmann, de celebridad moscovita. Recomendárselo especialmente a su atención sería superfluo. Si durante su estancia en América usted puede serle de alguna ayuda, prestará con ello un servicio a la causa común y un favor personal a Marx y a mí.

Atentamente,
Fr. Engels