Estimado señor Bernstein:

Schorlemmer se queja de que no ha recibido el *Sozialdemokrat* desde hace algún tiempo; su suscripción ha expirado y me envió el cheque adjunto (que se me olvidó) hace no menos de un mes, con el ruego de que se le renovara la suscripción anual y de que «el saldo se destine a fines del partido».

El manuscrito de *La Marca* ha tenido que ser reescrito por completo tres veces; encima de ello, he tenido que volver a revisar unos 5 o 6 de los 10 gruesos volúmenes de Maurer, además de otras fuentes que comparar. Ahora se lo he enviado a Marx, quien ha trabajado en el tema mucho más a fondo y durante mucho más tiempo que yo *7°; espero recibirlo de vuelta el lunes.

Malon se moque de Vollmar. De otro modo, ciertamente habría corregido el desatino de este último en el sentido de que los «aliancistas» atacados por la *Egalité* debían entenderse en el sentido de la Alianza bakuninista. °’ Ni mucho menos. Así se calificó a los posibilistas porque ahora son completamente indistinguibles de la gente de la *Alliance socialiste* fundada hace unos 4 años por Jourde, el ex communard de finanzas, con la ayuda de antiguos y actuales proudhonianos (por ejemplo, Longuet) y que constituye la reserva socialista de *La Justice*. Seguramente habrá visto usted mencionada esta *Alliance* en relación con las elecciones; presentó candidatos a las recientes elecciones generales para la Cámara y obtuvo casi tantos votos —al menos en algunos arrondissements— como el *Parti ouvrier*. Si Vollmar no sabía nada de esto, pese a su año y medio en París, fue porque Malon se lo ocultó deliberadamente, como tantas otras cosas. Eso es lo que pasa cuando se presta un apoyo incondicional a una pandilla.

Tengo que sonreír cuando Vollmar elogia a Malon como el guardián de la disciplina del partido y acusa a los demás de quebrantarla. ** ¿Quién, pregunto, es culpable de indisciplina: el que mantiene en alto la vieja bandera o el que recluta gente con el propósito expreso de desertar y cambiar la vieja bandera por otra nueva? ¿De dónde, pregunto, habría sacado Malon su mayoría en St-Étienne *°* si no hubiera reclutado previamente a personas cuyo propósito desde el principio, y precisamente por eso fueron reclutadas, era subvertir el viejo programa?

¡Menuda pelea la que tuvieron Malon y su compadre Clovis Hugues a cuenta de Louis Blanc! ¡Y se llaman partido!

Habrá visto usted que la *Fédération du Nord* *5* se ha declarado abiertamente a favor de Roanne.

Algunos artículos de Lafargue en los números más recientes de la *Egalité* han sido realmente deliciosos, por ejemplo, sobre la candidatura de Bontoux. +7! Las ocurrencias ingeniosas les sientan mejor que las disertaciones doctrinarias.

¿Tendría usted la bondad de ocuparse de que le sigan enviando los ejemplares a Schorlemmer?

Suyo muy sinceramente,
F. E.