[Argel,] 23 de marzo, jueves [1882]  

Querido Fred,  

Ahora mismo — después del desayuno — mi AYUDA ha sajado, etc., la densa multitud de ampollas sumamente distendidas que se me formaron ayer en un costado del pecho a causa de la embrocación; tras lo cual [me dijo] que holgazaneara otra hora u dos en la cama; así que aquí estoy garabateando unas líneas en esta tarjeta postal, pues no hay tiempo que perder, ya que un recadero de esta casa sale para Argel a una hora extraordinariamente temprana para llevar las cartas a la oficina de correos de allí, etc. (No hay correo para Francia los lunes y los miércoles.)  

Desde el martes (21 de marzo) otra tormenta ha estado rugiendo día y noche, salvo los intervalos de costumbre — truenos, no muchos relámpagos, chaparrones al atardecer y sobre todo por la noche, hoy por la mañana también. Al aproximarse la tormenta el martes por la tarde, presagiada por un cielo tan encapotado, completamente negro y amenazador, me llamó particularmente la atención el papel que el lluvioso siroco africano desempeñó en la referida tormenta.— Ayer estuvo aquí el Dr. Stephann; EXAMEN SATISFACTORIO; progreso; todavía peccans* [quedan] un punto en la parte más baja de un costado de mi pecho y otro correspondiente en la espalda. La semana que viene (es decir, a partir del miércoles o jueves de la semana entrante), mi AYUDA ha de abstenerse de aplicarme la embrocación en esos sitios; de modo que Stephann se ha reservado esto especialmente para sí mismo.  
Recuerdos a todos.  

Tuyo,  
Moor  

[En el lado reservado para la dirección]  
Fr. Engels  
122 Regent’s Park Road,  
London, N.W., Angleterre