[Londres, abril de 1879]

La obra del Sr. Kareyev*” es excelente. Sin embargo, no comparto del todo su opinión sobre los fisiócratas.”” Me refiero a la teoría del capital, esto es, de la estructura contemporánea de la sociedad. De Petty a Hume, esta teoría se desarrolló sólo fragmentariamente —un poco aquí, un poco allá— según las exigencias del período en que vivió el autor. Quesnay fue el primero en situar la economía política sobre su base real, esto es, capitalista, y lo curioso es que lo hiciera aparentemente como arrendatario de un terrateniente. El Sr. Kareyev se equivoca por completo cuando afirma que los fisiócratas sólo opusieron una ocupación social, a saber, la agricultura, a las demás, es decir, la industria y el comercio, pero nunca llegaron, a diferencia de Smith, a contraponer clases sociales entre sí. Si el Sr. Kareyev hubiera recordado la idea principal del Prólogo de Ricardo a su famosa obra,* en la que examina tres clases del Estado (terratenientes, capitalistas y trabajadores, estos últimos labrando la tierra con su trabajo), habría visto que la primera invención de las tres clases en la esfera económica y sus relaciones mutuas sólo podía tener cabida en el sistema de la agricultura, donde la situó Quesnay. Además, un escritor debe distinguir entre lo que un autor realmente da y lo que da sólo en su propia imaginación. Esto es válido incluso para los sistemas filosóficos; así, lo que Spinoza consideraba la piedra angular de su sistema y lo que realmente constituye esa piedra angular son dos cosas completamente diferentes. No es sorprendente, por tanto, que algunos de los partidarios de Quesnay, como Mercier de la Rivière, vieran la esencia de todo el sistema en sus accesorios, mientras que los fisiócratas ingleses que escribían en 1798 fueron los primeros en demostrar —sobre la base de los conceptos de Quesnay y en contra de Adam Smith— la necesidad de abolir la propiedad privada de la tierra.°%