41 Maitland Park Road, N. W.

Estimada señora Hess:

Tanto Engels como yo hemos estado ausentes de Londres durante un tiempo considerable y, a mi regreso, hube de leer forzosamente primero el libro de nuestro difunto amigo,* antes de hallarme en condiciones de escribirle.

Engels y yo le agradecemos muy de veras su envío. En la medida en que tengamos alguna influencia, procuraremos difundirlo. Contiene algunas nociones brillantes, pero, por desgracia —sin duda porque Hess no pudo darle los últimos retoques—, hay no pocos puntos dudosos que se prestan al ataque de los científicos naturales de oficio.

Deseándole el mayor éxito, quedo de usted atentamente,

Karl Marx