[Londres,] 24 de febrero de 1877

Mi querido amigo:

Obligaría usted enormemente a mi esposa y a mí viniendo a cenar con nosotros mañana (domingo) a las 2 en punto. Entonces le daré una explicación de mi prolongado silencio: molestias en la garganta y trabajo que, en cierta medida a mi pesar, me ha sido impuesto.”

Suyo siempre,

Karl Marx