[Londres,] 16 de junio de 1876  
122 Regent’s Park Road  

Mi estimado señor Lavrov:  

Hace poco me escribió Liebknecht pidiéndome que le comunicase que R. estaba bajo sospecha y, como no podía encargarme de semejante misión sin contar siquiera con un solo hecho concreto, se lo dije sin rodeos.  

He aquí su respuesta, que le transmito en la más estricta confianza:  

«El invierno pasado R. intentó del modo más ostensible apoderarse de un paquete de cartas que debían enviarme a Berlín. Estaba achispado y, en consecuencia, lo hizo con tal torpeza que fue descubierto. Durante horas, ofuscado como estaba, le obsesionó la idea de apoderarse del paquete, y lo consiguió, pero sus compañeros le obligaron a echarlo al buzón, lo que hizo después de que fracasara un intento de sustituirlo. Los que se hallaban presentes en aquella ocasión habían estado, hasta  

a Véase la carta siguiente. — > «Russian Credit», The Pall Mall Gazette, n.º 3529, vol. XXIII, 10 de junio de 1876. — © Dmitry Richter  

entonces, absolutamente convencidos de su honradez, pero ahora empezaron a dudar. La embriaguez, ciertamente, a veces hace que a uno se le pasen por la cabeza pensamientos extraños, pero nada que no estuviera ya allí cuando estaba sobrio. In vino veritas, a fin de cuentas, no deja de tener un ápice de verdad. No mencionaré aquí otras circunstancias sumamente sospechosas, por no ser tan graves como la que acabo de relatar. Pero es de notar que R. se haya ofrecido repetidamente como intermediario para el transporte de cartas y que haya pedido que lo presentaran a toda clase de»  

Lamento que repetidas interrupciones me hayan impedido transmitirle esta comunicación hasta ahora; realmente no sé qué pensar del asunto.  

Confío en que esta carta le encuentre con buena salud. Recuerdos al señor Smirnov.  

Suyo siempre,  
F. Engels