Estimado Lessner,

Frankel, que fue lo bastante imprudente como para vivir en Viena bajo un nombre falso, ha sido descubierto y detenido. La embajada francesa reclama su extradición por incendio provocado y por haber tomado parte en el fusilamiento de los monjes dominicos.'* Pero esto es un despropósito, pues un país no extradita a sus propios nacionales, sino solo a extranjeros, suponiendo en primer lugar que aquí pudiera plantearse siquiera una extradición. Probablemente saldrá del paso con un castigo simbólico por haber usado un nombre falso.

Tuyo,
F. E.