Estimado Kraus:

Permítame recomendarle de todo corazón a mi amigo Leo Frankel, portador de estas líneas y antiguo miembro de la Comuna de París. Le adjunto otra fotografía, ya que la primera era mala. Le agradecería que me hiciera llegar su compendio de las nuevas ciencias médicas. Usted habría recibido ya la edición francesa de El Capital, de no haber sido demorada y obstaculizada por la policía francesa la publicación de las últimas entregas. Algún día tendrá que aparecer.

Con los mejores deseos míos y de mi hija Eleanor,

Suyo,
Karl Marx