Mi querido amigo:

Cuando le visité anteayer olvidé decirle una importante noticia de la que quizá no tenga usted conocimiento todavía. Traube, un fisiólogo berlinés, ha logrado producir células artificiales.°’ Huelga decir que no son células completamente naturales, pues carecen de núcleo.

Si se combina una solución coloidal, por ejemplo de gelatina, con sulfato de cobre, etc., se producen glóbulos rodeados de una membrana que pueden crecer por intususcepción. ¡Con esto, la formación de membranas y el crecimiento celular han abandonado el reino de la hipótesis! Representa un gran paso adelante, tanto más cuanto que Helmholtz y otros se empeñaban en difundir la doctrina absurda de que los gérmenes de la vida terrestre caen ya hechos desde la luna, es decir, que fueron traídos aquí por aerolitos.* Detesto esa clase de explicación que resuelve un problema relegándolo a otra localidad.

La crisis comercial continúa. Todo depende ahora de las noticias que lleguen de los mercados asiáticos, los cuales, desde hace años, vienen estando cada vez más abarrotados —sobre todo los de las Indias Orientales. Bajo ciertas condiciones, que, sin embargo, no es probable que se materialicen, el derrumbe final podría demorarse aún hasta el otoño.

Un fenómeno verdaderamente notable es la disminución del número de años entre las crisis generales. Siempre he considerado esa cifra no como una constante, sino como una magnitud decreciente; lo que es grato, sin embargo, es que los signos de su disminución sean tan palpables como para augurar mal para la supervivencia del mundo burgués.**

Mis saludos a la señora y al señor Noel.

Suyo siempre,
K. M.