Querido Fred,

Pasé la noche en el Brunswick Hotel; no encontré ni a Moore* ni a Schorlemmer.

Esta mañana fui a ver a Moore; no estaba. Pregunté a su patrona si podía encontrarme una habitación por el barrio, ante lo cual me ofreció la sala de estar de su propia casa. Llegué a un acuerdo con ella en el acto.

Luego visité a Gumpert, que estaba en Alemania; hoy me enteraré (a través de Zapp) de cuándo regresa.

De vuelta en el Brunswick Hotel encontré a Moore en la entrada. Estuvo muy contento de que yo hubiera arreglado las cosas con su patrona.

a Samuel Moore

Hoy le he escrito a Tussy y estoy convencido de que el señor Lissagaray debe, pour le moment, make bonne mine à mauvais jeu.

Tuyo,
K. M.

Recuerdos a la Sra. Veré a los Renshaw.