Mi querido amigo:

La carta que me fue remitida ha sido debidamente recibida y ha cumplido su cometido.

Si no he escrito antes, y si, incluso en este momento, no le envío más que estas pocas líneas, es porque deseo que me envíe otra dirección —a ser posible— estrictamente comercial bajo la cual pueda escribirle.

A consecuencia de la extradición de Necháyev y de las intrigas de su maestro Bakunin, siento gran inquietud por usted y por otros amigos. Esos hombres son capaces de toda infamia.

No puedo expresar bastante mi gratitud por el interés que usted y otros amigos rusos han mostrado por mis trabajos y mis esfuerzos.

Suyo muy sinceramente,
A. Williams

Le ruego que conteste a estas líneas lo antes posible.