[Londres,] 18 de agosto de 1869

Querido Fred:

Más bien decepcionado por tu carta, ya que todos esperábamos verte aquí esta noche. El plan sobre Irlanda es muy bueno (Lizzie y Tussy podrán admirar al «convicto» en persona) si no interviene nada nuevo. Esta noche llega la familia Lafargue, saliendo hoy de Dieppe a las 10.

Las 10 libras recibidas, pero no puedo enviar recibo antes del sábado, día en que se reúne el subcomité. El dinero es muy bienvenido justo antes de cerrar.

Ayer anunció Dupont que los sindicalistas franceses (o parisinos) DEL OFICIO (TRABAJADORES DEL BRONCE) habían reembolsado 45 libras, es decir, se las habían enviado a él para devolverlas. Este dinero les fue en parte prestado y en parte donado hace años por los sindicatos de aquí a través de nuestra mediación. (Con anterioridad aún, por instrucciones nuestras se enviaron 20 libras de París a Ruán.) He dispuesto que diputados se presenten ante los sindicatos de aquí para apelar a sus conciencias al ingresar el dinero. — Dicho sea de paso, los sindicalistas parisinos se han comportado con gran decencia. Asimismo, llegó ayer una carta de Ludwig Neumayr, fechada en Eisenach, del siguiente tenor:

«En el congreso de Eisenach se acordó exhortar a los obreros alemanes a ingresar en la Asociación Internacional de Trabajadores adquiriendo tarjetas como miembros centrales. Habiendo sido ahora designado por Joh. Ph. Becker en Ginebra como agente de las secciones de lengua alemana de la Asociación Internacional de Trabajadores para Wiener-Neustadt y sus alrededores, solicito instrucciones precisas sobre cómo debo actuar ahora. Con saludos fraternales social-republicanos, etc. Dirección: Ludwig Neumayr, redactor del Wiener-Neustädter Wochenblatt en Wiener-Neustadt, Austria.»

Esto es un golpe para nuestro Becker y también, en particular, para la «caja del grupo de lengua». Pero el asunto mismo no debe estropearse por amistad privada.

Recordarás a Werner (encuadernador) de Leipzig, a quien escribí desde Manchester. Desde entonces ha trabajado diligentemente para nosotros.

Ayer llegó la adhesión de un grupo (italiano) de Trieste. Ídem de Barcelona; adjunto un ejemplar del órgano de este nuevo grupo.

En Posen —según informa Zabicki— los obreros polacos (carpinteros, etc.) han llevado a término victoriosamente una huelga con la ayuda de sus colegas de Berlín. Esta lucha contra Monsieur le Capital —aun en la forma menor de una huelga— acabará con el prejuicio nacional de manera harto distinta a como lo hacen las declamaciones pacifistas de los señores burgueses.

ESPERO RECIBIR ALGUNAS LÍNEAS DE TUSSY SOBRE SU ESTADO DE SALUD. MIS MEJORES RECUERDOS PARA LA SEÑORA LIZZIE.

Tuyo
El Moro

Muy de lamentar es la repentina muerte de Sylvis (a los 41 años), presidente de la American Labor Union, justo antes de la reunión del Congreso de la Unión Obrera, para lo cual recorrió los Estados Unidos haciendo agitación durante casi un año entero. Con ello se perderá parte de su trabajo.