Querido Fred:

La cosa pronto habrá terminado del todo. Creo que mañana, o pasado mañana a más tardar, no solo podré levantarme de la cama, sino salir, y que con este último perro maligno la serie de ántrax habrá concluido, por esta temporada. También me siento de nuevo mucho mejor en general. Este último ataque fue atroz. No solo dio al traste con cualquier trabajo, sino también con cualquier lectura, excepto Walter Scott.

El arsénico no me resultó nada desagradable al principio (cuando predominaba el sabor de la canela). Ahora empiezo a encontrar su sabor específico de lo más repugnante. Por lo demás, creo que fue provechoso. Lo tomé 3 veces al día desde el comienzo.

¿Cómo van las cosas con tus contribuciones para The Commonwealth?

¿Y con «On Machinery» de John Watts?