[Londres, hacia el 8 de septiembre de 1866]

Mi queridísima Cacadou:

Debes disculpar que solo te escriba estas pocas líneas. Necesitamos que el giro postal adjunto por £3 salga en el primer correo, es decir, antes de las 11 de la mañana. Me harás el favor de escribirnos con qué tren saldrás de Hastings la próxima semana y cuándo llegarás aquí.

Pobre criatura, te habrías ahorrado el dolor de muelas si se hubiera seguido mi consejo y acudido a mi propio «dentista».

Tu última carta nos ha producido mucho placer (exceptuando las noticias del dolor de muelas), porque hemos visto en ella con qué tranquila energía sabe actuar nuestra Cacadou.

Dile a Quoquo que se está tramando una travesura. El Emperador se imagina que sus súbditos lo descuidan y se siente bastante dolido.

Tuyo afectísimo
Old One