Estos continentales se dan una vida más fácil que nosotros al otro lado del Mar del Norte. Con 2.000 táleros (300 £) se puede vivir aquí de lo más confortablemente. Por ejemplo, existen aquí distintos jardines (à la Cremourn,** pero «respetables», y donde se reúne toda clase de gente), arreglados con mucho más arte que ninguno en Londres, con buena música todas las tardes, etc., donde uno puede suscribirse para sí y su familia —por todo el año— ¡al precio de 2 táleros, 6 chelines! Esto no es más que una muestra de la vida barata que se dan los filisteos en este lugar. La gente joven se divierte con más libertad y casi sin gasto, hablando en términos comparativos. Hay, desde luego, un gran inconveniente: el ambiente está preñado de tedio. El nivel de existencia es demasiado pequeño. Es un montón de pigmeos entre los que no hace falta una estatura muy alta para sentirse como Gulliver entre los liliputienses.

Esta mañana han llegado cartas más bien «excitadas» de Berlín. Parece que se teme un choque entre los obreros y los Pickelhauben.* No espero gran cosa por el momento, pero algo se está cociendo. La clase obrera, en los grandes centros de Alemania, empieza a adoptar una actitud más decidida y amenazadora. ¡Una buena mañana tendremos un bonito baile!

Y ahora, mi querido pequeño ojo de pájaro, Cacadou, secretaria, cocinera, amazona, poetisa, auf Wiedersehen. Viele Grüsse, an Modhmchen, Quoquo y Queque, Helen, y, last not least, nuestro «mutual friend».

Adio.

Tu amo

Old Nick

Se adjunta Hegel, obsequio de Kugelmann al Sr. Lafargue.