Londres, 25 de febrero de 1864

Querido Frederick,

Sólo unas líneas por el momento para hacerte saber mi regreso.*
Tan pronto como el tiempo lo permita, subiré a Manchester por un par de días para verte en persona de nuevo y, al mismo tiempo, darte cuenta de mis asuntos.

Me he repuesto por completo y sólo una o dos manchas (especialmente en la parte superior de mi pierna), que están en las últimas fases de curación, continúan molestándome un poco. No he adelgazado, sino engordado, a pesar de mi enfermedad. Cierto es que he dejado de fumar por completo.

La repentina aparición de Pieper en nuestra puerta fue toda una sorpresa. Está aquí para colocar a su hermana como institutriz. Pasó cuatro años como maestro de escuela en Bremen. El año pasado «comió el pan de la Asociación Nacional»,* e incluso fue a Italia a expensas de Augustenburg.* Es el mismo pesado y patán de siempre.

Saludos cordiales para ti y para Lupus.

Tuyo
K. M.