[Londres,] 24 de septiembre de 1861

Mi dulce primita,

Habrás de disculparme por enviarte hoy solo unas pocas líneas.
Lo cierto es que me reservo el placer de dirigirte una auténtica
carta dentro de unos días. Por ahora, solo deseo saber,
mediante tu graciosa mediación, si August* ha recibido
por fin la obra de Lassalle. Lassalle me importuna con una nueva carta sobre este
asunto, considerando él, por supuesto, «su obra» como algo terriblemente
importante. Me insta a que le responda en el próximo correo, y por eso he de
recurrir de nuevo a ti. Me harás un gran favor informándome
lo antes posible del verdadero estado de la cuestión.

A propósito. El libro debía enviarse a August desde Manchester,
no desde Londres, pero se me ha asegurado que se envió
desde Manchester a Ámsterdam. Por supuesto, me importa un comino
toda la «pérdida», si es que la hubo, pues August ciertamente no
echaría mucho de menos «la obra». Pero la cortesía me obliga a hacer estas
pesquisas.

Al escribirme, serás, por supuesto, tan amable de informarme al
mismo tiempo de lo que haces y demás, sabiendo el profundo
interés que tengo por todo lo que te concierne.

Mis mejores saludos a tu padre y a toda la familia.

Créeme siempre tu más sincero admirador

K. M.