Copia. Manchester, 19 de abril de 1860
Señor:

No vacilo en expresar mi pesar por que usted se haya ofendido al haberme yo llevado a casa el libro de cálculos durante la hora de la comida. Puesto que ya antes otras personas vinculadas a la oficina se habían llevado libros a casa, no esperaba que ello le causara a usted contrariedad alguna. En cuanto a cualquier intención por mi parte de obtener una ventaja indebida, sabe usted que la totalidad de los cálculos contenidos en dicho libro han quedado tan desfasados que ni uno solo de los elementos allí consignados concuerda con el coste real actual. No podía, por tanto, abrigar yo tal intención, y espero que el sentimiento que usted ahora expresa no se vea influido en modo alguno por la perspectiva de las gestiones para la disolución o el arreglo en otra forma de los asuntos de la firma, siendo del interés de todas las partes que tales materias se conduzcan con un espíritu amistoso y conciliador.

De usted, señor,
atento y seguro servidor,
Fred. Engels