9 Grafton Terrace, Maitland Park,  
Haverstock Hill  

Mi estimado señor:  

De su silencio deduzco que ha tomado a mal mi última carta,* aunque me atrevo a decir que sin razón suficiente. No negará usted que mediante su propia carta, la penúltima, me liberó usted de la promesa que le había hecho.** Por otra parte, puede usted escribir cualquier día a Berlín y cerciorarse por conducto del señor Duncker, el editor, de que éste me ha instado a no demorar más el envío del manuscrito que se le debe.* Por último, mi propuesta acerca del señor Kavannagh estaba, por supuesto, destinada a servirle a usted, no a mí, y sólo la propuse como un pis-aller.*  

Entretanto, me ocupé de que un amigo mío insertara en el Weser-Zeitung una noticia acerca de su folleto (o, más bien, acerca de su inminente aparición). Tan pronto como su folleto llegue a mis manos, tendré el gusto de publicar un artículo extenso sobre el mismo en el New-York Tribune. Kossuth ha intentado, mediante otra carta a McAdam, en Glasgow, atraer la atención pública en Inglaterra. Esta vez su esfuerzo ha resultado un fracaso completo.  

Hay un asunto sobre el cual necesito información de su parte y creo estar justificado en pedírsela.  

El profesor Vogt (instrumento de James Fazy en Genf,> quien, al igual que Vogt, está íntimamente vinculado con Klapka y Kossuth) ha publicado un folleto sobre su pleito con la A. A. Zeitung.* Este folleto contiene las calumnias más absurdas contra mi persona, de modo que no puedo dejar de responder al libelo escandaloso, aunque lamente el tiempo que habré de dedicar a un asunto tan mezquino. Pues bien. Ahora él sostiene que recibió el dinero para su propaganda de húngaros revolucionarios, e insinúa, a medias, que el dinero provenía directamente de Hungría. ¡Qué increíble, puesto que el propio Kossuth no pudo obtener nada de esa fuente! ¿Puede usted informarme con cierta exactitud acerca de las circunstancias de Klapka en la época anterior al estallido de la guerra italiana?* Ya que me veré forzado, en el folleto que pienso escribir,* a hablar de Kossuth y compañía con cierta extensión, me hará usted el favor de añadir los nuevos puntos que haya descubierto acerca de sus recientes transacciones. ¿Ha gastado él, de los 3 millones, alguna parte en pagar o armar un cuerpo húngaro? (Me refiero aparte del dinero entregado a dignatarios militares y civiles.)  

Los tiempos se tornan muy críticos y espero que ningún malentendido impida nuestra acción común.  

Suyo afectísimo,  
A. WS  

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* último recurso.  
> Ginebra.  
* C. Vogt, *Mein Prozess gegen die Allgemeine Zeitung*, Ginebra, 1859.