9 Grafton Terrace, Maitland Park,  
Haverstock Hill  

Querido Engels,  

Recibí las £5.  

Me gustaría que me enviaras algunos números del *Manchester Examiner* si te es cómodo. Las EXPLICACIONES del partido de Bright me interesan en este momento. Sólo por su derrota ha adquirido la elección alguna significación histórica.[a] La posición de Palmerston no se volverá peligrosa sino ahora, cuando tiene una mayoría aplastante dentro del Parlamento, mientras que fuera de él se produce un recrudecimiento —por primera vez desde la Anti-Corn Law League— de una seria AGITACIÓN ANTIMINISTERIAL. Inglaterra entra en una *sérieuse* crisis —como ya lo insinúa *The Times* al aludir a LA NUBE QUE VE FORMARSE— y si el movimiento se reanuda en el Continente, John Bull no mantendrá la actitud de altivo distanciamiento que adoptó en 1848. La victoria de Pam marca la culminación de los acontecimientos iniciados en junio de 1848. Entre los miembros más inteligentes de la prensa londinense, las noticias de Manchester, acompañadas del comentario que supuso el descarado discurso y la alocución de Pam,[b] fueron acogidas con una suerte de estupefacción. Visto desde aquí —y todos coinciden en este punto—, Manchester se ha cubierto de deshonra, de una grave deshonra. Si *Punch* no hubiera sido comprado por Pam —Taylor, uno de sus redactores jefe, ha recibido un puesto en la General Board of Health con un salario de £1.000—, Potter, Turner y Garnett habrían figurado en sus páginas el próximo miércoles. Envíame algunos pormenores sobre estos sujetos y su paradero.  

El señor Dronke ha escrito a Freiligrath diciéndole que «romperá con su judío y se establecerá como agente independiente».  

He proporcionado a Urquhart algunas notas sobre Bangya,[c] en vista de sus conexiones con Constantinopla y Circasia.  

Adjunto un recorte de *Reynolds* acerca del redactor del *Morning Advertiser*, el señor Grant. Cada palabra es cierta.  

También te mando la carta de Dana. Devuélvemela. En su enumeración de los artículos publicados no menciona sino los últimos,* y aun algunos de ellos no los imprimió hasta 5 o 6 semanas después de su llegada a Nueva York, cuando vio que las cosas tomaban un nuevo giro. Su propuesta respecto al dinero es la mejor prueba de que no me equivocaba acerca de las intenciones del caballero. Su observación acerca de la extensión de los artículos me conviene, pues así tendré menos que enviar. Lo que más me llama la atención, sin embargo, es que durante meses haya podido encontrar 2 o 3 columnas para el más insípido COTILLEO londinense.  

También en Prusia hay una pequeña crisis parlamentaria. UNA VEZ MÁS, el dictum «la cordialidad cesa donde empiezan las cuestiones de dinero» parece estar demostrándose allí.  

Parece muy probable que los suizos accedan a expulsar a todos los refugiados.  

Salut.  

Tuyo,  
K. M.  

¿Tomaste nota de las burbujas que estallaron la semana pasada: la Australian Agricultural Company, el London and Eastern Bank y la North of Europe Steam Company, uno de cuyos directores es el señor Peto?  

[a] «Sir De Lacy Evans is the first-born...», *The Times*, n.º 22641, 30 de marzo de 1857 (artículo de fondo). —  
[b] Discurso de Palmerston ante los electores de Tiverton, publicado en *The Times*, n.º 22641, 30 de marzo de 1857. —  
[c] K. Marx, «Un traidor en Circasia».