Londres, 5 de octubre de 1852  
28 Dean Street, Soho  

Querido Cluss:

Tu carta del 16 de septiembre* llegó hoy muy tarde. Por eso te envío sólo unas líneas de respuesta, ya que pides contestación a vuelta de correo. El próximo viernes te remitiré un informe algo más sustancial. Mi información sobre la mujer de Brüningk (no es una espía, pero mantiene correspondencia con su tía, la princesa Lieven, en París, quien notoriamente lo es) procede de Bangya. Este último, sin embargo, tiene razones de mucho peso para no ser nombrado. Si lo fuera, perdería muchas «fuentes de información» que, siendo importantes para nosotros, deben preservarse.

Puedes escribir a Schnauffer y decirle que simplemente ha de responder que no es necesario citar más autoridades, puesto que sus dos amigos (de Brüningk), Kinkel y Willich, han estado ellos mismos difundiendo por Londres que la señora von Brüningk tiene conexiones políticas sospechosas.

Que Willich ha dicho cosas de esta índole es tan bien sabido que Schimmelpfennig le ha llamado la atención por ello. De ser necesario, pueden citarse testigos que lo corroboren.

Kinkel expresó esta sospecha abiertamente, por ejemplo, a su amigo Kamm, el fabricante de cepillos (de Bonn), cuando este último pasó por aquí camino de América. Kamm contribuyó a difundirla aún más.

(Willich, por supuesto, no descubrió que la mujer era sospechosa hasta después de que esta lo dejara plantado.)

Tuyo,  
K. M.

* 26 de septiembre en el original. —> Véase la carta siguiente.