[Manchester] Jueves, 27 de Febrero de 51

Querido Marx:

Anoche, a las 12, cuando llegué a casa y encontré tu carta con el relato de la infamia contra Sch[ramm] y P[i]eper, te envié inmediatamente una carta para H[arney]. Habrás visto por esa carta —por la letra insegura, la indignación patética, el curso de pensamiento atropellado y tambaleante y la no muy grande armonía del conjunto— que fue escrita bajo la influencia de algunos vasos de fuerte ponche de ron que me había tomado excepcionalmente aquella noche, y que por tanto no la he enviado. In fact, estaba tan furioso que no habría podido acostarme sin mandarla, y así eché a correr, más para calmarme a mí mismo que con la intención de hacer llegar a H[arney] mi opinión lo antes posible, y aún a la 1 de la madrugada la eché al correo. Habrás recibido la carta hacia el mediodía de hoy, y como hoy no hay correo antes del anochecer, me fue imposible enviar una segunda carta antes de la presente. Te adjunto ahora una carta corregida para H[arney], que le harás llegar si, como espero, no has despachado aún la primera.

En adelante, dirígeme las cartas como sigue:

1. Todas las cartas que eches al correo antes de las 6 de la tarde en la Oficina de Charing Cross, o antes de las 5 y media en las sucursales, al despacho de E[rmen] & E[ngels]. Las recibo a las 10 de la mañana.

2. Todas las cartas que eches después de las 6 de la tarde, a Great Ducie Street. Las recibo al día siguiente a las 6 de la tarde, mientras que en el despacho no las tendría hasta la mañana siguiente.

Hühnerb[ein] me escribió estos días. Mirbach se ha escapado felizmente y desde París se va a Atenas, donde está su mujer.

Tuyo
F. E.