Londres, 11 de enero [1850]

Querido Freiligrath:

Hoy te escribo solamente unas líneas sobre un asunto urgente.

Tanto para nuestra *Revista* como para su transformación gradual en quincenal y semanal y, si las circunstancias lo permiten, nuevamente en diario —así como para nuestros demás intereses propagandísticos— necesitamos dinero. Sólo en América puede conseguirse dinero, donde todos los semirrevolucionarios —por ejemplo, un tal Anneke que se dio a la fuga ignominiosamente en el Palatinado, demostrando con ello que ni siquiera es soldado— están ahora cosechando las manzanas de oro.

Hemos decidido, por tanto, enviar a C. Schramm a América de inmediato, como emisario nuestro. Para el largo viaje que tenemos en mente necesitamos por lo menos 150 táleros. A la vez que te rogamos que recaudes contribuciones para tal fin con la mayor rapidez posible, te pedimos también que nos envíes a vuelta de correo cartas de presentación para C. Schramm, gerente de la N. Rh. Z. (reincorporado a nuestro partido gracias a su audaz fuga de la fortaleza de Wesel).

También he escrito a G. Jung sobre el asunto del dinero.

Esperando una pronta respuesta,

Tu  
K. Marx

Los cartistas y los *réfugiés* franceses de aquí también están otorgando mandatos a nuestro emisario.

Es un asunto de la Liga*.

Es esencial, mi querido Freiligrath, que en tus cartas de presentación no dejes duda alguna acerca de la posición de la *N. Rh. Z.* en Alemania y de su significación revolucionaria.