En respuesta a su carta del —, me permito decirles que desde mi última carta he comparado su artículo con el original Le Capital.

Encuentro que es una traducción muy imperfecta del cap. XXIII (23), Réproduction simple, y que el traductor ha cometido errores muy importantes por falta de suficiente conocimiento, en parte de las ideas fundamentales de Le Capital, en parte de la gramática francesa.

Me parece muy injusto que se tome un solo capítulo de en medio de una obra científica rigurosamente razonada y se presente al público sin una palabra de introducción.

Cuando se trata de la publicación de traducciones de capítulos enteros de las obras de mi padre, surge la cuestión de los derechos de autor. Les ruego que no olviden que soy responsable de su parte de esos derechos de autor ante otras personas, y ante la memoria de mi padre por la manera en que sus obras se vierten al inglés. Sobre este punto me reservo todos mis derechos.

No obstante, les permitiré publicar otro capítulo en su próximo número, a condición de que lo encabecen con unas líneas que indiquen:

1) Que el anterior era el cap. 23 y el presente es el cap. tal y tal, de Le Capital, publicado en París en 1872.
2) Que la traducción es de ustedes; y
3) Que me informen qué otros capítulos tienen la intención de traducir, tras lo cual consideraré si puedo darles mi permiso para hacerlo, permiso que dependerá muy sustancialmente del carácter de la traducción misma.

Su alusión a un poema de V. Hugo es completamente irrelevante, teniendo en cuenta que es bien sabido que V. Hugo no sabía escribir ni una línea en inglés y que mi padre ha sido un autor inglés durante más de treinta años.

a El borrador fue escrito de puño y letra de Engels en nombre de Eleanor Marx-Aveling. — Ed.